La propuesta ya había sido discutida en el 2016, en el trámite de la pasada reforma tributaria

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Después de que naciera la propuesta de gravar con IVA trifásico (a productores, distribuidores y compradores) a las bebidas azucaradas y la cerveza -todavía no se sabe si quedará en la ponencia que se presenta el lunes-, se inicia una nueva etapa del debate que a finales de 2016 se daba en el país con la reforma tributaria que impulsaba el entonces presidente Juan Manuel Santos y que terminó siendo llevada a cabo, sin el impuesto a las gaseosas.

El Gobierno sustentaba la propuesta con el argumento de disminuir el consumo de gaseosas para reducir la obesidad y los problemas de salud relacionados con los altos niveles de azúcar que ingresan al cuerpo después de ingerir el líquido. Esto se daría con el cobro de 300 pesos por litro al consumo y lo pagaría el comprador.

El Ministerio de Salud, en ese entonces encabezado por Alejandro Gaviria, explicaba que «existe evidencia suficiente en el sentido de que el consumo de bebidas azucaradas provoca sobrepeso, obesidad y diabetes; y la segunda es que, de acuerdo con la experiencia documentada en otros países, hay una asociación entre el impuesto y la reducción del consumo».

Esa parte del proyectó se cayó en el Congreso por la oposición del Polo y el Centro Democrático, este último en cabeza de Iván Duque, quien era senador. El político incluso compartió un video argumentando que la relación entre gaseosa y obesidad no era grave.

Jorge Enrique Robledo afirmaba que este impuesto gravaría a los tenderos, generando pérdidas que ellos debían asumir, sin embargo, en ese momento la propuesta iba dirigida a los compradores, quienes harían pagado el aumento del precio.

Dos años después, desde la Presidencia de la República, Duque propuso una Ley de Financiamiento con la cual pretendía gravar con IVA una parte significativa de la canasta familiar para cubrir un hueco fiscal que, según el mandatario, es de $14 billones de pesos, pero gracias a la oposición del Congreso a esa impopular medida, el Gobierno habría decidido retirar la propuesta.

Una idea que surgió para compensar lo que no se recaudará con el IVA a la canasta es el impuesto a las bebidas azucaradas y a la cerveza, el mismo al que se opuso el ahora Presidente en el 2016. El Gobierno afirma que este ajuste generaría cerca de 960.000 millones de pesos, de los 14 billones de pesos que se requieren para ‘cuadrar caja’.

Esta semana, la Encuesta Nacional de Salud Escolar y la Encuesta Nacional de Tabaquismo en Jóvenes demostraron que tres de cada cuatro estudiantes de colegio (74 por ciento) consumen una o más bebidas azucaradas al día.

Además, estas encuestas reafirman que los jóvenes prefieren este tipo de comidas procesadas a las frutas y verduras. Nueve (86 por ciento) de cada diez estudiantes escolares en Colombia no las consumen.

En conclusión, las gaseosas hacen parte del día a día de los escolares junto con laS comidaS de paquete.

Según un estudio del ‘British Medical Journal’ publicado en el 2015, y citado por el médico Carlos Francisco Fernández en un artículo de EL TIEMPO, «la ingesta diaria de bebidas azucaradas eleva en 13 por ciento el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un plazo de 10 años, con lo que se concluye que este tipo de bebidas pueden desencadenar este mal crónico por sí solas».

El presidente Iván Duque dijo este viernes que le parece importante sensibilizar sobre este tipo de productos. No obstante, empresas como Bavaria se han declarado en contra del impuesto ya que aumentaría el precio del producto en más de un 40%, según Fernando Jaramillo, vicepresidente de la compañía.

 

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