Un recibo de cerveza cuneiforme de 4.000 años descodificado en Dinamarca revela cómo Mesopotamia distribuía y categorizaba la cerveza

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Investigadores de la Universidad de Copenhague han descodificado la tablilla cuneiforme NMC 7962, un recibo de cerveza de 4.000 años de antigüedad del período Ur III que registra la distribución de más de 120 litros de cerveza en dos días consecutivos en la antigua Mesopotamia. El documento es el primer registro administrativo conocido que distingue explícitamente entre cerveza de calidad superior y cerveza ordinaria.

Tablilla cuneiforme NMC 7962, recibo de cerveza de 4.000 años del período Ur III descifrado por la Universidad de Copenhague

El recibo, los litros y el sello del gobernador

La tablilla es parte del proyecto Hidden Treasures, una cooperación entre la Universidad de Copenhague y el Museo Nacional de Dinamarca destinada a analizar, catalogar y digitalizar textos cuneiformes conservados en colecciones museísticas y en gran parte no estudiados durante décadas. El artefacto había sido publicado anteriormente por el famoso sumerólogo danés Thorkild Jacobsen, pero fue reexaminado durante la digitalización y su relevancia fue apreciada en mayor profundidad.

Troels Pank Arbøll, profesor asociado de Asirologíia en la Universidad de Copenhague, explica que estos tipos de recibos de cerveza son documentos administrativos típicos que servían para registrar las entregas realizadas por las instituciones. La tablilla NMC 7962 registra dos jornadas consecutivas de reparto: el primer día, 16 litros de cerveza buena y 55 litros de cerveza ordinaria; el segundo, 12 litros de cerveza buena y 40 litros de cerveza ordinaria. El total supera los 120 litros, cifra que indica una distribución institucional a gran escala, no un consumo doméstico o una celebración privada.

El documento lleva impreso el sello cilíndrico del gobernador provincial, lo que confirma que pasó por la administración oficial y fue validado por una autoridad civil. Quién consumió exactamente esa cerveza sigue siendo una incógnita, pero el sello sitúa el recibo en la cima del aparato burocrático mesopotámico.

Una economía de la cerveza ya estratificada hace cuatro milenios

Uno de los datos más significativos de la tablilla es la distinción explícita entre cerveza buena y cerveza ordinaria. Que hace más de cuatro mil años existiera ya una clasificación formal de calidad, recogida en un documento oficial y gestionada por la administración, indica que el mercado cervecero mesopotámico era más sofisticado de lo que los registros anteriores habían permitido documentar. La diferenciación por calidad no es una invención moderna ni siquiera medieval: tiene cuatro milenios de historia administrativa.

Arbøll señala que la cerveza fue central en la cultura mesopotámica desde la invención de la escritura, a finales del cuarto milenio antes de Cristo, hasta el declive de la civilización cuneiforme miles de años después. «Era parte integral de la vida urbana», afirma el investigador. Esta centralidad explica por qué los archivos administrativos del período Ur III (aproximadamente 2112-2004 a.C.) incluyen registros de cerveza con la misma naturalidad con que registran grano, ganado o trabajo. La cerveza era un bien esencial, no un lujo, y su distribución requería la misma gestión burocrática que cualquier otro recurso económico. Este tipo de hallazgos continúa enriqueciendo el conocimiento sobre la cerveza en el antiguo Egipto y otras civilizaciones del Próximo Oriente, donde la bebida ocupó un lugar central en la economía y la vida cotidiana.

Los documentos administrativos como la NMC 7962 tienen un valor histórico particular porque no narran gestas militares ni hazañas reales, sino las rutinas de la vida institucional: cómo se gestionaban los recursos, cómo se organizaban los suministros y cómo se llevaban las cuentas. En ese sentido, revelan la sofisticación burocrática de Mesopotamia con más precisión que cualquier texto literario o religioso del mismo período.

Cómo sabía y cómo se bebía la cerveza mesopotámica

La tablilla abre también la pregunta sobre el sabor de la cerveza de hace cuatro milenios. Arbøll explica que los primeros cerveceros usaban principalmente cebada, aunque las recetas podían incluir trigo emmer o jarabe de dátil en función del período y la región. El resultado era una bebida turbia, con sedimento, sin filtrar, muy diferente de las cervezas modernas sometidas a filtración y clarificación. Por esa razón, el arte mesopotámico muestra con frecuencia a personas bebiendo cerveza mediante largas cañas huecas que actuaban como pajitas, permitiendo ingerir el líquido sin tragar el grano depositado en el fondo del recipiente.

La recreación de estas recetas antiguas ha atraído el interés de investigadores y arqueólogos experimentales. La Universidad de Chicago ha sido uno de los centros más activos en el intento de reproducir estas elaboraciones para dar al público moderno una aproximación a lo que bebían las primeras civilizaciones. Los resultados de estos experimentos apuntan a una cerveza de fermentación espontánea, de baja graduación, con notas ácidas y herbáceas muy alejadas de los perfiles que hoy asociamos al estilo lager o incluso a la mayoría de las ales artesanales. Este tipo de arqueología experimental conecta directamente con el debate sobre el papel de la cerveza en el origen de la agricultura, un vínculo que la investigación científica sigue explorando desde el Neolítico.

El proyecto Hidden Treasures subraya que los archivos museísticos contienen todavía miles de artefactos sin estudiar que pueden ofrecer perspectivas inéditas sobre las primeras civilizaciones. La tablilla NMC 7962, un recibo de cerveza de arcilla inscrito hace más de cuatro mil años, es un recordatorio de que la historia de la cerveza y la historia de la humanidad comparten la mayor parte de su recorrido.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué es la tablilla cuneiforme NMC 7962?

La NMC 7962 es una tablilla de arcilla del período Ur III (aproximadamente 2112-2004 a.C.) conservada en el Museo Nacional de Dinamarca. Es un recibo administrativo que registra la entrega de más de 120 litros de cerveza en dos días consecutivos y distingue entre cerveza de calidad superior y cerveza ordinaria. Fue descodificada por investigadores de la Universidad de Copenhague en el marco del proyecto Hidden Treasures.

2. ¿Cuánta cerveza registra el recibo mesopotámico?

La tablilla registra dos entregas consecutivas: el primer día, 16 litros de cerveza buena y 55 litros de cerveza ordinaria; el segundo día, 12 litros de cerveza buena y 40 litros de cerveza ordinaria. El total supera los 120 litros, equivalentes a más de 30 galones.

3. ¿De qué estaba hecha la cerveza en la antigua Mesopotamia?

La cerveza mesopotámica se elaboraba principalmente con cebada, aunque las recetas podían incluir trigo emmer o jarabe de dátil según el período y la región. Era una bebida turbia, con sedimento, sin filtrar, razón por la que los bebedores utilizaban largas cañas huecas a modo de pajitas para evitar el grano depositado en el fondo.

4. ¿Qué es el proyecto Hidden Treasures?

Hidden Treasures es un proyecto de colaboración entre la Universidad de Copenhague y el Museo Nacional de Dinamarca que analiza, cataloga y digitaliza textos cuneiformes antiguos conservados en colecciones museísticas y en gran medida no estudiados hasta ahora. La tablilla NMC 7962 fue uno de los hallazgos más relevantes del proyecto.

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