El vinagre de sidra de manzana lleva años en el radar de las celebridades, pero el respaldo científico llegó más tarde. Victoria Beckham lo toma desde 2017 —dos cucharadas en ayunas cada mañana, disueltas en agua— y en 2024 un metaanálisis publicado en PubMed confirmó reducciones de 8 mg/dL en glucosa plasmática y 6 mg/dL en colesterol total en consumidores regulares. El punto de partida es la sidra de manzana fermentada: el mismo proceso que produce la bebida es el que, sometido a una segunda fermentación, da lugar al vinagre.

De la sidra al vinagre: la doble fermentación que lo explica todo
El vinagre de sidra de manzana no es una novedad de wellness. Es el resultado de aplicar dos fermentaciones consecutivas a las manzanas. La primera convierte los azúcares de la fruta en alcohol —el mismo proceso que produce la sidra natural—. La segunda fermentación, guiada por bacterias del género acetobacter, oxida ese alcohol y lo transforma en ácido acético, el compuesto responsable del sabor ácido y de la mayor parte de las propiedades documentadas en la literatura científica.
El resultado conserva una proporción significativa de los polifenoles originales de la manzana —flavonoides y ácidos fenólicos— especialmente cuando se elabora con manzanas ecológicas prensadas en frío y sin filtrar. En ese caso, el vinagre mantiene lo que la industria denomina «la madre»: una matriz gelatinosa de bacterias vivas y proteínas similar al SCOBY que se usa para elaborar kombucha. Para los productores de fermentados artesanales, el vinagre no filtrado con madre viva y la sidra tradicional comparten origen, proceso y parte de la complejidad aromática.
Qué dice la ciencia sobre sus beneficios
El campo de investigación ha ganado consistencia en los últimos cinco años. Los datos con mayor respaldo son tres.
Glucosa y HbA1c. Un metaanálisis de 2024 indexado en PubMed encontró que el consumo regular redujo la glucosa plasmática en ayunas en aproximadamente 8 mg/dL y la HbA1c —el marcador de control glucémico a largo plazo— de manera estadísticamente significativa en personas con diabetes tipo 2. El mecanismo más estudiado es la inhibición parcial de la digestión del almidón por acción del ácido acético, que ralentiza la absorción de glucosa.
Colesterol. El mismo metaanálisis documentó una reducción del colesterol total de aproximadamente 6 mg/dL. Los polifenoles y el ácido acético actúan sobre la excreción biliar y limitan la acumulación de grasa en el hígado, lo que reduce el LDL y puede aumentar el HDL de forma moderada.
Peso y saciedad. El ácido acético ralentiza el vaciado gástrico, reduce el apetito posterior a la ingesta y puede contribuir a un menor consumo calórico total. Los efectos sobre el peso son modestos —los ensayos muestran reducciones de entre 0,5 y 1,7 kg en 12 semanas— y consistentemente menores a lo que circula en redes sociales.
La advertencia que los investigadores repiten es uniforme: los efectos son complementarios, no terapéuticos. El vinagre de sidra de manzana no reemplaza ningún tratamiento médico ni debe sustituir la medicación en personas con diabetes o hipercolesterolemia diagnosticada.
Por qué Victoria Beckham lo toma en ayunas
Victoria Beckham compartió su rutina por primera vez en 2017 en una entrevista con la revista Body & Soul: dos cucharadas de vinagre de sidra de manzana en ayunas, disueltas en un vaso de agua, antes del desayuno. La pauta no ha cambiado en casi una década y sigue siendo la más citada cuando se habla de este hábito en el mundo del wellness.
La lógica de tomarlo en ayunas tiene una explicación fisiológica. El estómago vacío absorbe el ácido acético con mayor eficacia, y el efecto sobre la glucosa posprandial —la subida de azúcar tras una comida— es mayor si el vinagre se consume antes de comer. La dosis de dos cucharadas (entre 15 y 30 ml) está dentro del rango utilizado en los ensayos clínicos con resultados positivos.
La recomendación de diluirlo en agua no es estética. El vinagre sin diluir tiene un pH bajo que puede erosionar el esmalte dental con el uso continuado. Tomarlo disuelto en agua y con pajita o popote son los dos hábitos que los especialistas en nutrición y odontología señalan para reducir ese riesgo de forma eficaz.
Los fermentados funcionales: la categoría que conecta sidra, kombucha y vinagre
El vinagre de sidra de manzana encaja en la tendencia más amplia de los fermentados funcionales: productos que combinan los beneficios de la fermentación con propiedades biológicamente activas que van más allá de la nutrición básica. Kombucha, kéfir, kimchi, vinagre y la propia sidra natural forman parte de la misma familia de productos que los consumidores buscan hoy por su efecto sobre la microbiota intestinal y sus compuestos bioactivos.
Para las cervecerías y productores artesanales, esto representa una expansión de categoría con base en el mismo conocimiento técnico. El perry —sidra elaborada con peras— o la sidra de manzana natural sin filtrar tienen perfiles de fermentación que los posicionan dentro de la misma conversación que el vinagre de sidra, aunque con destino final diferente. El consumidor que busca fermentados con beneficios ya no los separa por compartimentos: sidra, kombucha y vinagre de sidra forman parte de su repertorio de consumo saludable, y los productores artesanales con mayor recorrido en fermentación tienen una ventaja real de credibilidad en ese mercado.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuánto vinagre de sidra de manzana hay que tomar al día?
Los ensayos clínicos han utilizado entre 15 y 30 ml diarios (una o dos cucharadas), siempre diluidos en agua. Dosis superiores no han demostrado mayor beneficio y aumentan el riesgo de irritación del esófago y erosión del esmalte dental.
2. ¿A qué hora es mejor tomarlo?
En ayunas, antes del desayuno, para maximizar la absorción del ácido acético y el efecto sobre la glucosa posprandial de la primera comida del día. La rutina de Victoria Beckham —dos cucharadas en ayunas cada mañana disueltas en agua— coincide con el protocolo más estudiado en los ensayos clínicos.
3. ¿Qué diferencia hay entre el vinagre con madre y sin madre?
El vinagre con madre conserva una matriz de bacterias vivas, proteínas y enzimas procedentes de la fermentación. El vinagre filtrado y pasteurizado la elimina. Los productores artesanales y los defensores de los alimentos fermentados prefieren el no filtrado por sus posibles propiedades probióticas adicionales, aunque los estudios sobre glucosa y colesterol no distinguen consistentemente entre ambos.
4. ¿Puede el vinagre de sidra de manzana sustituir a la medicación para la diabetes?
No. Los efectos documentados sobre glucosa y HbA1c son modestos y complementarios a un tratamiento médico, no terapéuticos en sí mismos. Las personas con diabetes tipo 2 bajo tratamiento no deben modificar ni suspender su medicación sin supervisión de un especialista.
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