Botequins cariocas: guía definitiva de los bares de barrio que son Patrimonio Cultural de Río de Janeiro

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Los botequins cariocas llevan más de un siglo siendo el corazón social de Río de Janeiro. Reconocidos como Patrimonio Cultural de la ciudad desde 2012, estos bares de barrio condensan en una barra, un grifo de chopp y un plato de tira gosto todo lo que define a la cultura popular carioca.

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De tienda de ultramarinos a institución cultural

El botequim no nació como bar. Surgió, según la historiadora Rosa Bernardes, de la transformación de las tiendas de ultramarinos que los portugueses abrieron en Río de Janeiro a finales del siglo XIX. El término viene del italiano botteghino y puede referirse tanto a un lugar para beber como a una casa de comidas. Con las reformas urbanas del siglo XX, estos espacios se consolidaron como puntos de encuentro donde el comercio, la comida y la vida social coexistían bajo el mismo techo.

Brasil es el tercer mercado cervecero del mundo con 15.304 millones de litros consumidos en 2024, y el botequim carioca es parte estructural de esa cultura de consumo. El chopp, la cerveza tirada en grifo servida extremadamente fría, es aquí tan identitaria como la caipirinha o la feijoada.

Pé sujo y pé limpo: las dos almas del boteco

Los entendidos dividen los botecos en dos categorías. El pé sujo (pie sucio) es el más rústico e informal: suelo de baldosa sin pretensiones, taburetes de plástico, clientela mezclada, precios bajos y sin reserva posible. El pé limpo (pie limpio) es más organizado, con servicio de mesa, carta más elaborada y un público de mayor poder adquisitivo. La distinción no implica jerarquía; muchos cariocas frecuentan ambos según el día, el barrio y el estado de ánimo.

El elemento que no cambia entre uno y otro es el chopp. La norma no escrita exige que esté estupidamente gelado. En Cachambeer (R. Cachambi 475, Cachambi), en la Zona Norte, la cerveza sale a -3,1 grados centígrados, la temperatura más baja de la ciudad y probablemente del país.

La saidera, el tira gosto y el PF

La liturgia del botequim tiene sus propios rituales. La saidera es la última cerveza antes de marcharse, tan emblemática que fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de Río de Janeiro. Pedir la saidera es un acto social que prolonga la sobremesa, admite otra ronda de conversación y retrasa el momento inevitable de salir a la calle.

El tira gosto es la picotada que acompaña la bebida: croquetas de bacalao, empanadillas, chicharrón, salchicha rehogada con cebolla, sardinas fritas. El PF (prato feito, plato del día) es la comida completa: arroz blanco, frijoles negros, proteína a elegir, guarnición y ensalada. Económico, abundante y sin artificios.

Los históricos imprescindibles

La Adega Flor de Coimbra (R. Teotônio Regadas 34, Lapa) es el botequim portugués más antiguo de Río. El Garota de Ipanema (R. Vinícius de Moraes 49, Ipanema) es donde Vinicius de Moraes y Tom Jobim se inspiraron para componer la canción homónima; su rival por el honor es la Casa Villarino (Av. Calógeras 6, Centro), donde también se dice que se conocieron los dos músicos. El Armazém São Thiago (R. Áurea 26, Santa Teresa), fundado hace más de cien años por un español, sigue siendo un referente de la bohemia de Santa Teresa.

En Lapa, el Bar Brasil (Av. Mem de Sá 90) guarda un tirador de cobre centenario y una decoración de inspiración alemana que contrasta con el samba que suena en la calle. El Bip Bip (R. Alm. Gonçalves 50, Copacabana) es un local sin música grabada donde lo que cuenta es el choro y el samba en vivo que improvisan los músicos que se sientan en la barra.

Los de barrio con más carácter

El Bar Urca, también conocido como Mureta da Urca (R. Cândido Gaffrée 205, Urca), abrió en los años treinta frente al mar y sigue siendo uno de los más fotogénicos de la ciudad. Jobi (Av. Ataulfo de Paiva 1166, Leblon) lleva desde 1956 en el mismo local de Leblon, con la clientela fiel que corresponde a esa trayectoria.

En la Zona Norte, el Aconchego Carioca (R. Barão de Iguatemi 245, Praça da Bandeira), dirigido por Katia Barbosa, considerada por muchos la reina de la cocina brasileña de boteco, es una visita obligatoria para entender la gastronomía popular carioca en su mejor versión. El Bode Cheiroso (R. Gen. Canabarro 218, Maracanã) lleva el torresmo (chicharrón) a la categoría de arte mayor.

Cerveza artesanal y nuevas propuestas gastronómicas

El botequim ha absorbido también la ola de la cerveza artesanal. El Hipódromo da Gávea/Brewteco (Praça Santos Dumont 106-108, Gávea) ofrece 36 grifos de cerveza artesanal sin perder el alma de bar de barrio. Es el puente entre el boteco tradicional y las bebidas artesanales en Brasil, un segmento que crece con fuerza en todo el país.

Los chefs con reconocimiento internacional también han encontrado en el formato botequim un espacio para trabajar sin las ataduras de la alta gastronomía. Thomas Troisgros, con una estrella Michelin, opera la Tijolada (R. Visc. de Pirajá 630, Ipanema). Lucio Viera tiene tres locales bajo el sello Labuta (Mar, Brasa y Bar). El Suru Bar (R. da Lapa 151, Lapa), con el chef Rai Mendes y el bartender Igor Renovato, es una de las apuestas más interesantes de la nueva generación.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un botequim carioca?

Un bar de barrio pequeño, a menudo familiar, con una barra como elemento central. Sirve chopp (cerveza tirada muy fría), cachaça, caipirinhas y comida popular como el PF (plato del día) y el tira gosto (picotada). Los botequins cariocas están reconocidos como Patrimonio Cultural de Río de Janeiro desde 2012.

¿Qué es el chopp y cómo se sirve en los botecos?

El chopp es cerveza de barril servida en grifo, extremadamente fría. La norma no escrita en los botecos cariocas exige que llegue a la mesa casi helada. En Cachambeer (Cachambi, Zona Norte) se sirve a -3,1 grados centígrados, la temperatura más baja registrada en la ciudad.

¿Qué es la saidera?

La última cerveza antes de marcharse del botequim. Es un ritual social tan arraigado en la cultura carioca que fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de Río de Janeiro. Pedir la saidera implica una última ronda de conversación antes de salir.

¿Cuáles son los botequins más históricos de Río de Janeiro?

Entre los más emblemáticos destacan la Adega Flor de Coimbra (Lapa, el botequim portugués más antiguo), el Garota de Ipanema (donde se inspiró la canción homónima), el Armazém São Thiago (Santa Teresa, más de cien años), el Bar Brasil (Lapa, tirador centenario) y el Bip Bip (Copacabana, templo del samba en vivo).

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