La cerveza sin alcohol ayuda a los jóvenes a dejar de beber, según un estudio de RAND

Argentina
Bolivia
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba
Ecuador
El Salvador
España
Guinea Ecuatorial
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
República Dominicana
Uruguay
Venezuela

Las cervezas sin alcohol y los mocktails no solo satisfacen una tendencia de mercado: según un nuevo estudio de RAND, están ayudando a una parte de los jóvenes a alejarse del alcohol de forma definitiva. Casi uno de cada cuatro bebedores de alrededor de 25 años ya los consume, y quienes lo hacen tienen 5 puntos porcentuales más de probabilidad de abstenerse del alcohol un año después.

Botellas de cerveza sin alcohol en una tienda, alternativa estudiada por RAND para reducir el consumo en jóvenes

Un mercado de mil millones con un efecto real

Samuel Mann, economista de RAND, recuerda cuándo la cerveza sin alcohol era una rareza relegada al fondo de la barra. Hoy las cervezas, vinos y destilados sin alcohol conforman una industria de más de mil millones de dólares en Estados Unidos (RAND, 2026). Pero más allá del volumen de negocio, Mann quería saber si estos productos estaban cambiando de verdad los hábitos de los jóvenes consumidores.

Para responder esa pregunta, el equipo de RAND encuestó a cientos de personas en torno a los 25 años que declaraban beber alcohol. El resultado inicial fue ya una sorpresa: casi uno de cada cuatro había consumido también una bebida baja o sin alcohol en el último mes (RAND, 2026). Una adopción mucho mayor de la que los investigadores esperaban encontrar.

El hallazgo encaja con los datos del movimiento sin alcohol que viene ganando terreno entre los adultos jóvenes, impulsado tanto por preocupaciones de salud como por una creciente normalización social de no beber.

Qué dice el estudio y qué no dice

Los participantes que consumían bebidas sin alcohol eran más propensos a declarar que no sentían tanta motivación para beber en entornos sociales. Un año después del inicio del estudio, eran aproximadamente 5 puntos porcentuales más propensos a haber dejado el alcohol por completo (RAND, 2026). Incluso quienes no habían dejado de beber mostraban mayor probabilidad de haber intentado reducir su consumo en el período reciente.

Sin embargo, Mann es preciso sobre los límites de los resultados. El estudio no encontró reducciones globales en el consumo excesivo ni en las consecuencias relacionadas con el alcohol. La mayoría de los participantes seguía bebiendo alcohol junto con sus cervezas o vinos sin graduación. El efecto, dice, se concentra en un subgrupo: personas que ya tenían la intención de cambiar su relación con el alcohol de forma más profunda, y para quienes estas bebidas ofrecen una salida socialmente viable.

La distinción importa cuando se analiza la relación entre el alcohol y los circuitos de recompensa del cerebro: no es que las bebidas sin alcohol reduzcan el deseo de beber en todo el mundo, sino que permiten a quienes ya quieren reducirlo participar en los rituales sociales sin la presión de consumir.

Una generación con una relación diferente con el alcohol

Los datos demográficos del estudio reflejan una transformación generacional más amplia. Cerca de un tercio de los adultos jóvenes en Estados Unidos reporta episodios recientes de binge drinking, pero casi el mismo porcentaje afirma no consumir alcohol en absoluto (RAND y Gallup, 2026), una proporción significativamente mayor que en generaciones anteriores. En encuestas de Gallup, los adultos jóvenes son mucho más propensos que los de mayor edad a considerar incluso el consumo moderado como un riesgo para la salud.

RAND lleva décadas rastreando estos cambios. La investigadora Elizabeth D’Amico comenzó en 2008 a seguir a miles de estudiantes de secundaria del sur de California que participaron en un programa voluntario sobre alcohol y drogas. Esos adolescentes son hoy los veinteañeros del estudio. La continuidad del seguimiento, financiado por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo, permite a RAND observar cómo evolucionan los hábitos a lo largo del tiempo en lugar de capturar solo un momento puntual.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué encontró el estudio de RAND sobre la cerveza sin alcohol y los jóvenes?

El estudio reveló que casi uno de cada cuatro jóvenes de alrededor de 25 años que bebían alcohol también había consumido una bebida baja o sin alcohol en el último mes. Un año después, quienes las consumían eran aproximadamente 5 puntos porcentuales más propensos a haber dejado el alcohol por completo (RAND, 2026).

2. ¿La cerveza sin alcohol reduce el binge drinking entre los jóvenes?

No de forma generalizada. El estudio no encontró reducciones globales en el consumo excesivo ni en las consecuencias relacionadas con el alcohol. El efecto positivo se concentra en un subgrupo de personas que ya tenían la intención de cambiar su relación con el alcohol.

3. ¿Cuántos jóvenes no beben alcohol en la actualidad?

Según RAND y encuestas de Gallup (2026), cerca de un tercio de los adultos jóvenes en Estados Unidos reporta episodios recientes de binge drinking, pero casi el mismo porcentaje afirma no consumir alcohol en absoluto, una proporción significativamente mayor que en generaciones anteriores.

4. ¿Qué tamaño tiene el mercado de bebidas sin alcohol?

Las cervezas, vinos y destilados sin alcohol forman actualmente una industria de más de mil millones de dólares en Estados Unidos (RAND, 2026). El mercado ha crecido de forma sostenida a medida que los consumidores jóvenes buscan opciones socialmente aceptables para reducir o eliminar el consumo de alcohol.

Recomendamos