Gruit ale, la cerveza sin lúpulo que Europa bebió durante cinco siglos antes del Reinheitsgebot

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El gruit ale es una cerveza elaborada con mezclas de hierbas silvestres en lugar de lúpulo. Entre los siglos XI y XV fue la forma dominante de cerveza en lo que hoy son Países Bajos, Bélgica, Alemania y Gran Bretaña. El Reinheitsgebot de 1516 y la expansión del comercio lupulado lo fueron desplazando hasta convertirlo en uno de los estilos más raros de la cervecería contemporánea.
 
Gruit ale, cerveza medieval elaborada con hierbas silvestres sin lúpulo

Si se quiere entender qué bebía Europa antes de que el lúpulo se normalizara, el gruit es la respuesta más directa. No es un estilo marginal ni una rareza moderna: fue durante siglos la cerveza que se producía y consumía desde el norte de Francia hasta los Países Bálticos. Conocer el gruit es también entender la parte de las primeras cervezas de la historia que los libros de texto omiten, la que tiene que ver con quién controlaba los ingredientes y por qué ese control importaba tanto como el sabor.

Qué es el gruit y qué significa la palabra

La palabra «gruit» viene del germánico antiguo y significa simplemente «hierba». En la práctica denominaba tanto la mezcla de plantas usada para amargar y conservar la cerveza como el derecho —el gruitrecht— que señores locales y municipios tenían sobre esa mezcla. El gruit no era un estilo único sino una categoría amplia de cervezas herbales cuya composición variaba según la región, la temporada y el cervecero.

La mezcla base en la mayoría de las regiones incluía tres plantas centrales. El mirto de pantano (Myrica gale), también llamado sweet gale, aportaba amargor y aromas resinosos. La milenrama (Achillea millefolium) contribuía notas florales y propiedades conservantes. El romero silvestre (Ledum palustre) añadía un carácter especiado y ligeramente medicinal. Sobre esa base, los cerveceros regionales incorporaban brezo, enebro, artemisa, hiedra terrestre, reina de los prados o ajenjo según lo que la zona producía.

Las hierbas del gruit y su función en la cerveza

En una cerveza lupulada, el lúpulo hace tres cosas a la vez: amarga, aromatiza y protege contra bacterias y hongos. Las mezclas de gruit cumplían las mismas tres funciones, pero de forma menos predecible y más dependiente de la calidad de la cosecha herbácea de cada año.

El mirto de pantano era el ingrediente más valorado por su efecto conservante y su amargor limpio. La milenrama —hoy reconocida en herboristería por sus propiedades antiinflamatorias— aportaba una amargor más suave con trasfondo floral. El ajenjo y el romero silvestre eran los responsables del carácter medicinal o ligeramente narcótico que algunas fuentes históricas atribuyen a las cervezas de gruit más intensas.

Los perfiles aromáticos resultantes son muy distintos a los de cualquier cerveza moderna. Los descriptores más frecuentes en las catas contemporáneas de gruit son terroso, a te de hierbas, floral con matices resinosos y ligeramente ácido. El amargor no viene de los ácidos iso-alfa del lúpulo sino de los taninos y compuestos fenólicos de las plantas, lo que produce una sensación más suave y menos definida en el paladar.

El monopolio del gruit: impuestos, señores feudales y control del mercado

El aspecto político del gruit es tan relevante como el gastronómico. En la Europa medieval, los señores locales y los municipios más poderosos tenían el derecho exclusivo —el gruitrecht— sobre la mezcla herbal. Los cerveceros no podían formular su propio gruit; estaban obligados a comprarlo a las fuentes oficiales a un precio fijado por la autoridad. Ese sistema generaba ingresos fiscales continuos y garantizaba un control sobre la producción cervecera difícil de mantener de otra manera.

La iglesia también participó en varios territorios. En ciudades como Lieja, Colonia y Utrecht, obispos y cabildos catedralicios controlaban el gruitrecht como parte de sus rentas eclesiásticas. La cerveza era demasiado importante para la economía local como para dejar su ingrediente clave fuera del sistema de privilegios.

Cuando el lúpulo empezó a ganar terreno en el siglo XIV, las autoridades con derechos sobre el gruit intentaron resistir el cambio imponiendo aranceles sobre la cerveza lupulada importada. En algunos territorios lo consiguieron durante décadas. Pero la ventaja técnica del lúpulo —mejor conservación, transporte más fácil, producción más estable— terminó siendo imposible de ignorar.

Por qué el lúpulo desplazó al gruit entre los siglos XIV y XVI

El declive del gruit no fue brusco ni uniforme. En algunas regiones del norte de Alemania, el lúpulo ya era mayoritario a finales del siglo XIV. En otras zonas, como partes de Bélgica y los Países Bajos, el gruit resistió bien entrado el siglo XVI. El proceso fue más comercial que gastronómico.

Las cervezas lupuladas aguantaban mucho más tiempo en barril sin agriarse. Eso las hacía transportables a largas distancias, lo que abría mercados imposibles para el gruit. Las ciudades hanseáticas, con sus rutas comerciales por el Báltico y el Mar del Norte, impulsaron la distribución de cerveza lupulada alemana y flamenca hasta convertirla en un estándar de facto.

El Reinheitsgebot de 1516, promulgado por el duque Guillermo IV de Baviera, cerró el ciclo en el territorio del Sacro Imperio al codificar que la cerveza solo podía elaborarse con agua, malta de cebada y lúpulo. La norma no se aplicaba fuera de Baviera en origen, pero su influencia a largo plazo sobre la tradición cervecera europea fue determinante para que el gruit perdiera cualquier legitimidad formal.

Las cervecerías que producen gruit hoy

El gruit es hoy uno de los estilos más difíciles de encontrar en el mercado. A escala mundial, menos de una decena de cervecerías lo producen de forma regular.

La más conocida es la Gentse Stadsbrouwerij Gruut, en Gante (Bélgica). La cervecería lleva el nombre del estilo y produce exclusivamente cervezas de gruit en varias variantes, desde las más ligeras hasta versiones oscuras y de mayor graduación. Su ubicación en Gante, ciudad con una de las tradiciones cerveceras medievales más documentadas de Europa, no es casual.

En Países Bajos, Jopen elabora el Jopen Koyt con una mezcla que incluye mirto de pantano como ingrediente principal. La cervecería recuperó la receta a partir de documentos históricos del siglo XVII encontrados en los archivos de la ciudad de Haarlem.

En Escocia, Williams Brothers produce ales con brezo y pino que no se llaman gruit pero recuperan la lógica de las cervezas herbales premodernas. Sus recetas están inspiradas en la tradición de los Highlands, donde las plantas locales —especialmente el brezo— se usaban como sustitutos del lúpulo mucho después de que este se hubiera normalizado en el resto de Europa.

Fuera del continente europeo hay productores en Francia y en la bahía de Oakland (California), aunque en ambos casos se trata de proyectos de pequeña escala sin distribución amplia.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué es el gruit ale?

Una cerveza elaborada con mezclas de hierbas silvestres —mirto de pantano, milenrama, romero silvestre— en lugar de lúpulo. Dominó Europa entre los siglos XI y XV antes de que las cervezas lupuladas se impusieran definitivamente.

2. ¿Por qué el lúpulo reemplazó al gruit?

El lúpulo ofrecía mejor conservación, mayor consistencia en el sabor y menor coste de producción. Las cervezas lupuladas aguantaban más tiempo sin agriarse, lo que permitía transportarlas a largas distancias. El Reinheitsgebot de 1516 selló el desplazamiento del gruit al excluirlo de la definición legal de cerveza en el Sacro Imperio.

3. ¿Qué sabe el gruit ale?

Terroso, floral, especiado y a veces medicinal o ligeramente ácido. El amargor es más suave que en las cervezas lupuladas porque viene de los taninos y compuestos fenólicos de las plantas, no de los ácidos iso-alfa del lúpulo. El rango de alcohol habitual está entre el 4% y el 6%.

4. ¿Dónde puedo encontrar gruit hoy?

La Gentse Stadsbrouwerij Gruut (Gante, Bélgica) es la cervecería más conocida que lo produce en exclusiva. En Países Bajos, Jopen elabora el Koyt con mirto de pantano. En Escocia, Williams Brothers hace ales herbales con brezo y pino. Fuera de Europa hay productores puntuales en Francia y en Oakland (California).

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