Un inmigrante alsaciano sin fortuna fundó en 1860 la cervecería más antigua de Argentina, la convirtió en la mayor fábrica del país, introdujo los percherones que repartían sus barriles por Buenos Aires y financió el teatro donde se proyectó la primera película argentina.

Un joven alsaciano que llegó a Buenos Aires sin capital
Emilio Bieckert nació el 16 de junio de 1837 en Alsacia, región francesa con una larga tradición cervecera familiar. Llegó a Argentina en 1855, con apenas 18 años y sin dinero de su familia, a diferencia de la mayoría de los inmigrantes de la época que buscaban escapar de la pobreza. Trabajó primero en la cervecería Santa Rosa, bajo la dirección de Juan Bühler, y pasó una temporada en Chile antes de decidirse a montar su propio negocio en Buenos Aires.
El 15 de febrero de 1860 abrió su primera fábrica en la esquina de Azcuénaga y Piedad, hoy Bartolomé Mitre, con un solo peón y dos pipas de producción. Esa fecha marca el nacimiento de la que terminaría siendo la cervecería más antigua de Argentina.
De una esquina porteña a la planta cervecera más grande del país
El crecimiento fue rápido. Entre 1861 y 1868 la producción se trasladó a la calle Salta, y ese mismo año la fábrica se mudó a Esmeralda y Juncal, en Retiro, donde llegó a ocupar cuatro pisos, emplear a 600 trabajadores y producir 100 pipas de cerveza por día. En 1908 Bieckert inauguró la planta de Llavallol, sobre un terreno de 100.000 metros cuadrados que incluía maltería propia y que llegó a dar trabajo a cerca de 2.000 personas. Allí se elaboraban la Pilsen, promocionada como «la reina de las cervezas», y la Bock.
Hoy, esa misma región de origen de Bieckert vive el resurgir del lúpulo alsaciano como referencia para el craft mundial, casi 170 años después de que un joven de la zona cruzara el Atlántico para fundar una cervecería en el otro extremo del continente.
Medallas en París y una calidad sin competencia en el país
En 1889 Bieckert presentó su cerveza en la Exposición Universal de París y en Amberes, Bélgica, donde obtuvo premios y quedó comparada con la Pilsen alemana. Fue la primera cerveza producida a gran escala en Argentina y elevó de forma notable la calidad respecto de lo que se conseguía hasta entonces en el país. Ese mismo año, con su marca ya consolidada como la más importante del mercado argentino, Bieckert se retiró de los negocios.
Percherones para repartir cerveza y un teatro que vio nacer el cine argentino
El aporte de Bieckert a la vida porteña fue más allá de la cerveza. Introdujo en el país los percherones, caballos de tiro originarios de Francia que utilizó para transportar sus barriles por la ciudad.
Según las crónicas de la época, los percherones importados por Bieckert eran considerados los mejores caballos que tenía el país en ese momento.
También financió la construcción del Teatro Odeón, en la esquina de Corrientes y Esmeralda, que en julio de 1896 fue sede de la primera proyección cinematográfica de la Argentina. Ese edificio, sostenido por el dinero de la cerveza, terminó ligado a un hito fundacional de la cultura audiovisual del país.
La fábrica de Bieckert no fue la única que dejó huella en la ciudad: otras cervecerías porteñas centenarias todavía conservan hoy su fisonomía original en distintos barrios de Buenos Aires.
Otra anécdota menos conocida es la de los gorriones. En 1870 Bieckert trajo 13 jaulas de esas aves desde Alsacia y, según cuenta la leyenda, un enojo con los trámites aduaneros lo llevó a abrir las jaulas y liberarlas en pleno centro porteño.
El ocaso de Llavallol y el legado que llegó hasta CCU
Sin descendencia, Bieckert pasó sus últimos años en Niza y murió en París en 1913. La empresa quedó en manos de un directorio que integró Carlos Pellegrini, presidente argentino entre 1890 y 1892, y se transformó en la Compañía Cervecería Bieckert Limitada. Décadas más tarde la marca innovó con la primera cerveza en lata vendida en el país y con la célebre campaña publicitaria de Fritz y Franz.
En los años 90 la empresa pasó al Grupo Peñaflor y luego a Quilmes, que en 2001 trasladó toda la producción a su propia planta. Hoy Bieckert pertenece a CCU, el conglomerado cervecero chileno. La fábrica de Llavallol siguió produciendo malta durante años, pero terminó abandonada y su demolición comenzó en mayo de 2026: el terreno podría convertirse en un barrio privado o en un centro empresarial.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuál es la cervecería más antigua de Argentina?
Es la Cervecería Bieckert, fundada por Emilio Bieckert el 15 de febrero de 1860 en Buenos Aires.
2. ¿Quién fue Emilio Bieckert?
Un inmigrante alsaciano llegado a Argentina en 1855 que, sin capital familiar, fundó la primera cervecería de producción a gran escala del país y la convirtió en la más importante del mercado hacia 1889.
3. ¿Qué relación tuvo Bieckert con el Teatro Odeón?
Financió su construcción en Corrientes y Esmeralda. Allí se realizó, en julio de 1896, la primera proyección cinematográfica de la Argentina.
4. ¿Qué pasó con la planta de Bieckert en Llavallol?
Tras el traslado de la producción a Quilmes en 2001 la fábrica quedó abandonada y en mayo de 2026 comenzó su demolición, con el terreno destinado a un futuro barrio privado o centro empresarial.
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