La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá ha casi detenido el comercio de cerveza a través de la frontera. Las cerveceras artesanas de ambos países, que durante décadas funcionaron como un solo mercado, buscan ahora cómo resistir a los boicots, las prohibiciones y el encarecimiento de las latas.

Un mercado partido en dos
Varias provincias canadienses retiraron de sus tiendas la cerveza, el vino y los destilados estadounidenses, y el presidente Donald Trump respondió el 29 de septiembre prohibiendo la importación de muchas bebidas alcohólicas de Canadá, según un reportaje de Bloomberg publicado por Los Angeles Times. Collective Arts, de Hamilton, ilustra el problema. Estados Unidos suponía casi el 20% de su negocio, y su consejero delegado, Matt Johnston, estudia trasladar parte de la producción al sur o volcarse en Canadá y en otros mercados de exportación.
Los cerveceros pensábamos en nuestro sistema como un sistema norteamericano, y eso ya no es así. Bart Watson, presidente de la Brewers Association.
El comercio entre ambos países ya venía cayendo desde hace casi dos décadas por la concentración de grandes grupos como AB InBev y Molson Coors. Hoy México aporta cerca del 85% de la cerveza que importa Estados Unidos, mientras que Canadá ocupa el sexto lugar, detrás de Bélgica, Países Bajos, Irlanda y Alemania. Christine Comeau, directora de la asociación de cerveceros artesanos de Canadá, resume que las pequeñas empresas son el daño colateral de una disputa centrada en sectores como el acero.
Latas más caras y el temor por la cebada
El golpe más persistente para las cerveceras estadounidenses es el precio del aluminio, que llega en su mayoría de plantas canadienses. La Brewers Association calcula que el arancel del 50% al aluminio puede encarecer cada lata hasta 8,2 centavos de dólar, y recuerda que casi 1.000 pequeñas cerveceras han cerrado en los dos últimos años, con la presión de precios como una de las causas principales. Es un contexto que también explica el recorte de previsiones de Molson Coors.
El peor escenario sería que la cebada entrara en la disputa. Estados Unidos fue en 2024 el tercer mercado de la cebada canadiense y el mayor comprador de su malta, según la comisión de la cebada de Saskatchewan, y Watson advierte que un corte sería catastrófico para el precio y la disponibilidad. Ambos gobiernos se muestran optimistas sobre un acuerdo, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, dijo esta semana que Washington pide menos y ofrece más en las negociaciones.
Preguntas frecuentes
1. ¿Por qué no llega cerveza canadiense a Estados Unidos?
Porque el 29 de septiembre Estados Unidos prohibió la importación de muchas bebidas alcohólicas de Canadá, en respuesta al boicot de varias provincias canadienses.
2. ¿Cómo afecta el arancel al aluminio a la cerveza?
La Brewers Association estima que el arancel del 50% puede encarecer cada lata hasta 8,2 centavos de dólar.
3. ¿Cuántas cerveceras artesanas han cerrado en Estados Unidos?
Casi 1.000 pequeñas cerveceras en los dos últimos años, según la Brewers Association.
4. ¿Qué papel juega la cebada?
Estados Unidos es el mayor comprador de malta canadiense, por lo que una disputa sobre la cebada dispararía los costes de las pequeñas cerveceras.
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