La cerveza de lavanda de Tiedra, el pueblo de Valladolid donde hasta el vino sabe a flores

Argentina
Bolivia
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba
Ecuador
El Salvador
España
Guinea Ecuatorial
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
República Dominicana
Uruguay
Venezuela

Tiedra es un pueblo de menos de 300 habitantes en Valladolid. Su familia más conocida lleva más de dos décadas cultivando lavanda y hoy convierte esa flor en cerveza, vino, helado, miel, chocolate y caramelos. El maestro cervecero que elabora la cerveza es de Guadalajara. El vino lo hace una bodega de Zamora. Y el helado lo prepara una pastelería de Castronuño. Todo, sin salir de Castilla y León.

 
Campos de lavanda en Tiedra, Valladolid, donde Tiedra de Lavanda elabora cerveza, vino y helado

Cómo nació la cerveza de lavanda en un pueblo de Valladolid

Luz Ruiz y su marido Antonio fueron pioneros en el cultivo de lavanda en Valladolid hace más de dos décadas. El padre de Luz era agricultor de cereal y cuando se jubiló, en lugar de arrendar las tierras, decidieron apostar por otra cosa. Habían visto el cultivo funcionar en la Provenza y, tras comprobar que la lavanda arraigaba bien en el secano castellano, en 2008 fundaron Aromáticas del Duero. Hoy gestionan más de 400 hectáreas entre lavanda y lavandín —los lavandines son híbridos de lavanda—, con destilería propia que produce aceite esencial para la industria cosmética, farmacéutica y de perfumería.

El giro gastronómico llegó por necesidad práctica. La gente pedía ver la destilería, se pasaban el verano explicando lo mismo todas las tardes y, después de las visitas, los visitantes querían tomar algo. El bar del pueblo a veces estaba cerrado, los horarios no coincidían. Así que decidieron dar ese servicio ellos mismos. Y se fueron más lejos: ¿por qué no hacer algo con la lavanda como protagonista?

La cerveza fue lo primero. La elabora un maestro cervecero de Guadalajara siguiendo el criterio que Sofía Fonseca, la hija de 27 años que se encarga del negocio y la comunicación, aplica a todos sus productos: el toque debe ser sutil, no invasivo. «La gran pregunta es ¿a qué sabe la lavanda?», dice Sofía, que este año fue reconocida entre los 100 jóvenes talentos seleccionados por el Basque Culinary Center. «Yo creo que sabe diferente dependiendo del producto en el que esté presente. Siempre intentamos que sea un toque muy sutil».

La Lavandeta: un food truck entre campos de flores

Desde 2023, el food truck La Lavandeta opera junto al Centro de Interpretación de Tiedra de Lavanda. Al principio era campo abierto a su alrededor; poco a poco fueron añadiendo mesas, sillas y un sotechado que protege del sol vallisoletano. En verano organizan los tardeos: tardes con música entre los campos de lavanda en flor, desde comienzos de temporada hasta finales de agosto.

Dijimos, ¿por qué no liarnos la manta a la cabeza y hacer una cosa que vaya un poco más allá? Que la gente se pueda tomar algo, pero con la lavanda como protagonista.
— Sofía Fonseca, Tiedra de Lavanda

La carta incluye la cerveza de lavanda, chupitos de licor y crema de orujo de lavanda, y como el verano aprieta en Valladolid, también helado de lavanda infusionada y pastas para acompañar el café. Sofía tiene clara la filosofía: «No pretendemos que la gente compre estos productos para tenerlos todos los días en casa, sino que se encuentren algo especial cuando vengan aquí». La experimentación con ingredientes aromáticos en la cocina y la bebida lleva siglos de historia, algo que Luz encontró documentado en un recetario de época morisca donde el espliego —nombre antiguo del lavandín— se usaba como condimento, igual que hoy usaríamos el perejil.

El vino, el helado y los socios de Castilla y León

La incorporación más reciente al catálogo es el vino VAL Tiedra, un blanco coupage elaborado junto a una bodega de Zamora con verdejo, albariño, sauvignon blanc, malvasía y moscatel, más un toque de lavanda muy ligero. El nombre viene de Val, el primer pago que plantaron en Tiedra. Sofía lo recomienda con quesos, comida asiática o platos picantes.

El helado lo elabora Xokoreto, una pastelería de Castronuño. Los chocolates los hace Tierra Dulce, de Moraleja del Vino, en Zamora. La miel, bautizada como Tiedra Trágame, la producen sus propias colmenas entre los campos de lavanda monofloral, lo que genera una calidad de miel muy pura. Cada colaboración es con productores de la zona, y ese criterio no es accidental. Cuando Sofía estudiaba máster de marketing en Barcelona, todos le decían que le diera una vuelta al nombre del proyecto. Ella se negó: el pueblo se llama Tiedra y el nombre se queda.

En el mundo de las cervezas con historias insólitas, la de Tiedra tiene algo que pocas pueden presumir: no viene de un laboratorio ni de una cervecería urbana buscando diferenciarse, sino de un campo de 400 hectáreas en Castilla y León donde la lavanda lleva floreciendo más de dos décadas.

Preguntas frecuentes

¿A qué sabe la cerveza de lavanda de Tiedra de Lavanda?

Según Sofía Fonseca, la lavanda es un toque sutil y no invasivo. La cerveza, elaborada por un maestro cervecero de Guadalajara, está diseñada para que el aroma a lavanda acompañe sin dominar, y sea disfrutable también para quienes no conocen la aromática.

¿Dónde se pueden probar los productos de Tiedra de Lavanda?

En el food truck La Lavandeta, junto al Centro de Interpretación en Tiedra, Valladolid. En verano organizan tardeos entre los campos de lavanda con música, desde comienzos de temporada hasta finales de agosto. El centro abre durante todo el año.

¿Qué es el vino VAL Tiedra?

Un blanco coupage elaborado con una bodega de Zamora: verdejo, albariño, sauvignon blanc, malvasía y moscatel, con un toque ligero de lavanda. Su nombre viene del primer pago plantado en Tiedra. Marida bien con quesos, comida asiática o platos picantes.

¿Cuándo es la mejor época para visitar Tiedra de Lavanda?

El verano, cuando la lavanda está en flor. Los tardeos en La Lavandeta van desde comienzos de temporada hasta finales de agosto. El espliego, variedad más tardía, florece en agosto. El Centro de Interpretación recibe visitas durante todo el año.

Recomendamos