La startup que calentó cerveza con polvo de hierro en una fábrica holandesa acaba de levantar 114 millones de euros

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En 2020, un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnológica de Eindhoven instaló un quemador experimental en una fábrica de cerveza local para calentar el mosto sin gas. En lugar de combustible fósil usaron polvo de hierro. Funcionó. Hoy esa idea es Rift, una startup que acaba de levantar 114 millones de euros y tiene su primera caldera comercial firmada.

 
Caldera de polvo de hierro de Rift, la startup holandesa que empezó calentando cerveza y levantó 114 millones de euros

El experimento que empezó con la cerveza

Todo comenzó en 2015, cuando el profesor Philip de Goey puso en marcha un programa de investigación en Eindhoven inspirado en la combustión de metales en motores de cohetes. La conclusión fue sencilla pero poderosa: el hierro, abundante, barato y fácil de transportar, podía ser el combustible del día a día en la Tierra.

De esa investigación surgió el equipo SOLID, un grupo de estudiantes que en 2020 construyó el primer prototipo en una fábrica de cerveza local para calentar el agua del proceso de elaboración. La industria cervecera holandesa fue el banco de pruebas que demostró que quemar hierro era viable a escala real. Funcionó tan bien que ese mismo año Mark Verhagen, Vincent Seijger y Lex Scheepers fundaron Rift. Hoy tienen unos 75 empleados y el respaldo del programa Breakthrough Energy Fellows de Bill Gates.

La cerveza no es la primera vez que sirve de laboratorio para ideas que luego escalan a la industria. La tecnología al servicio de la industria cervecera ha generado innovaciones que terminan afectando a sectores mucho más amplios. En el caso de Rift, el salto fue de calentar mosto a descarbonizar fábricas enteras.

Cómo funciona: hierro que arde y óxido que vuelve a ser hierro

El sistema de Rift sustituye el gas por polvo de hierro —un material que parece arena fina— en calderas industriales. El proceso es directo: el polvo se mezcla con aire, una chispa lo enciende y genera una llama de hasta 2.000 grados. A esa temperatura sirve para los procesos industriales de alta intensidad que ni la electrificación ni las bombas de calor pueden cubrir: cocer ladrillos, fundir cerámica, síntesis química o producir vapor industrial.

La clave está en lo que ocurre al terminar. El único residuo del proceso es óxido de hierro —herrumbre— que Rift recoge y trata con hidrógeno verde para recuperar el hierro metálico. El ciclo se cierra solo. La combustión no emite CO2, y contando el ciclo completo incluida la regeneración con hidrógeno, las emisiones caen un 80% frente al gas. El rendimiento de la caldera alcanza el 95%.

La única ceniza que deja el proceso es óxido puro que se recicla y vuelve a arder.
— Mark Verhagen, CEO de Rift

En Helmond (Países Bajos) ya hay una planta piloto que alimenta una red de calefacción urbana para unos 500 hogares. No es un prototipo de laboratorio: es calor real en casas reales.

El primer contrato y los 114 millones de la ronda Serie B

Rift firmó su primer contrato comercial con Kingspan Unidek, fabricante holandés de aislamientos para la construcción, para instalar una caldera de hierro en su planta de Gemert. El proyecto entregará unos 340 GWh de calor al año y evitará más de 1 millón de toneladas de CO2 a lo largo de 15 años. Inicio previsto: 2029.

Para financiar ese despliegue, Rift cerró una ronda Serie B de 114 millones de euros: 83,1 millones liderados por el fondo de pensiones holandés PGGM y 30,7 millones del Fondo de Innovación de la Unión Europea. El dinero se destinará a construir la primera planta de producción de combustible de hierro, con Amberes como ubicación más probable.

Los retos pendientes y la competencia

El principal obstáculo es económico. Rift suministra hierro a unos 140 euros la tonelada métrica, un precio que debe bajar al escalar la producción para competir con el gas natural. El segundo es la disponibilidad del hidrógeno verde necesario para regenerar el óxido: sigue siendo escaso y caro, aunque su producción crece a buen ritmo en Europa.

Rift no está sola en este campo. Iron+ (Países Bajos), Altiro Energy, FeX Energy (Canadá) y Ferron Energy (Australia) exploran rutas similares, casi todas con raíces en las mismas investigaciones de Eindhoven y Montreal. Es un sector emergente, pero con un objetivo enorme: Rift apunta a recortar 1.000 millones de toneladas de CO2 al año en 2050.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Rift y qué problema resuelve?

Startup holandesa fundada en 2020 que fabrica calderas industriales que queman polvo de hierro en lugar de gas para generar calor de hasta 2.000 grados. Ataca el calor industrial de alta temperatura, el tramo de la transición energética que la electrificación no puede cubrir.

¿Cómo funciona la caldera de hierro de Rift?

El polvo de hierro se mezcla con aire y se enciende, generando una llama de hasta 2.000 grados sin emitir CO2. El residuo —óxido de hierro— se trata con hidrógeno verde para recuperar el hierro y volver a usarlo. El ciclo es completamente cerrado.

¿Cuánto CO2 ahorra frente al gas?

Cero emisiones directas de CO2. Contando el ciclo completo con la regeneración, las emisiones caen un 80% frente al gas. El primer contrato comercial, con Kingspan Unidek, evitará más de 1 millón de toneladas de CO2 en 15 años.

¿Cuándo estará disponible para la industria?

Hay un piloto operativo en Helmond (Países Bajos) que calienta unos 500 hogares. El primer contrato comercial con Kingspan Unidek en Gemert está previsto para 2029. Con los 114 millones de la Serie B, construirán su primera planta de producción, probablemente en Amberes.

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