Ante una carta de cervezas artesanales, elegir puede ser paralizante. Para ayudar a orientarse, la revista Tasting Table consultó a cuatro expertos que sirven cerveza a diario en Atlanta, Denver, Chicago y Los Ángeles. Sus recomendaciones organizadas por estilo son el punto de partida más honesto que existe.

Antes de entrar en los estilos, una aclaración útil: toda la cerveza cabe en dos grandes familias según el tipo de levadura y la temperatura de fermentación. Las lagers fermentan en frío con levaduras de baja fermentación; las ales fermentan a temperatura ambiente con levaduras de alta fermentación. Todo lo demás —pilsner, porter, IPA, wheat beer— es una subdivisión dentro de una de esas dos familias. Con eso claro, el mapa se vuelve más manejable.
Los expertos consultados son Zack Mulazzi, jefe de barra en Hop City Beer & Wine de Atlanta; Jimmy Nigg, propietario de The Monkey Barrel en Denver; Stephanie Brennan, directora de bebidas en Hopleaf Bar de Chicago; y James Sinclair, camarero en Select Beer Store de Redondo Beach.
1. Pilsner: el punto de entrada más universal
Si existe un estilo diseñado para convencer a quien no suele beber cerveza, es la pilsner. Es el subgrupo más ligero de la familia lager: siempre clara, con un sabor brillante y crujiente, y un rango de alcohol que normalmente se mueve entre 4,5 y 5,5% ABV. Se elabora a bajas temperaturas y eso le da una limpieza de sabor que pocos estilos igualan.
Zack Mulazzi elige la Sierra Nevada PILS cuando quiere algo fácil de beber con cualquier comida. «Es una versión americana de una pilsner de estilo europeo: tiene algunas de las notas cítricas y lúpulo de la tradición bohemia, pero mantiene un carácter maltoso satisfactorio. Esta cerveza ha acompañado bien a todos los platos que le he puesto delante, desde una comida recalentada en el microondas hasta un filete al punto.» Si quieres entender la historia del lager en América y cómo las tradiciones europeas se transformaron al cruzar el Atlántico, la pilsner es el mejor lugar para empezar.
2. Wheat beer: cremosa, turbia y fácil de querer
Las cervezas de trigo usan una proporción alta de trigo malteado además de la cebada habitual. El resultado es una cerveza más turbia, con una textura más cremosa y un perfil habitualmente afrutado y especiado —a menudo con notas de plátano, clavo o cítrico, dependiendo de la cepa de levadura. Se sirven a veces con una rodaja de naranja para reforzar esas notas, aunque los puristas del estilo prefieren sin ella.
Stephanie Brennan escoge la Kristallweissbier de Weihenstephan —la cervecería bávara más antigua del mundo— como introducción al estilo. «Obtienes el sabor refrescante de una lager con la levadura de un hefeweizen. Es una buena introducción.» Zack Mulazzi, por su parte, mantiene la Allagash White de Allagash Brewing en barra los 365 días del año. «Es, en mi opinión, uno de los paradigmas del estilo.» Y añade que un amigo le convenció de hacer un boilermaker con un chupito de Fernet-Branca, Allagash White y un gajo de limón. El resultado fue tan satisfactorio que todavía no ha encontrado nada igual de refrescante.
3. IPA: el estilo que domina las cartas artesanales
La India Pale Ale es probablemente el estilo más presente en cualquier bar de cerveza artesanal. Nació en Gran Bretaña como una pale ale con más lúpulo, pensada para aguantar mejor el viaje en barco hasta India. Hoy existe en tantas variantes —hazy, double, triple, session, West Coast, New England— que puede resultar confusa para quien empieza.
Mulazzi recomienda la Tropicália IPA de Creature Comforts como puerta de entrada. «Es tan accesible que mi madre, que normalmente evita la cerveza, me ha robado sorbos más de una vez.» Nigg apuesta por la Avery IPA de Avery Brewing y la Dale’s Easy IPA de Oskar Blues, dos cervezas a las que vuelven constantemente los clientes de su bar en Denver. Si prefieres algo más seco y resinoso, la Stone Delicious IPA de Stone Brewing es la opción West Coast de Mulazzi: «Tiene todos los sabores piñosos, resinosos y a pomelo que buscas en una WC IPA sin resultar agresiva.»
4. West Coast IPA: más seca, más clara, más amarga
La West Coast IPA merece su propio apartado porque su perfil es claramente distinto al de las IPA más turbias y jugosas del estilo New England. Es clara, seca en el final de boca y con un amargor más marcado. No es el punto de entrada más suave, pero sí el más clásico dentro del universo IPA.
James Sinclair recomienda la Amalgamator IPA de Beachwood Brewing como «un clásico de nivel de entrada, disponible con cierta facilidad. Quizás no sea la bomba de lúpulo crujiente que está de moda ahora, pero es un buen lugar para entrenar el paladar.» También destaca la Blind Pig IPA de Russian River Brewing Company, de California. Brennan prefiere la Citraholic, también de Beachwood: «Es una representación maravillosa de una West Coast IPA clásica. Clara, crujiente y refrescante, con el cítrico que buscas al beber una cerveza con lúpulo por primera vez.»
5. Porter: oscura por fuera, más fácil de lo que parece
La porter es esa copa de líquido oscuro coronada de espuma blanca que intimida desde la barra. En realidad es una de las sorpresas más agradables del mundo de la cerveza: su color viene de las maltas tostadas, no de un sabor muy intenso o amargo. Creada en Inglaterra en el siglo XVIII —la misma época en que las cervezas históricas del siglo XVIII vuelven a elaborarse hoy—, tiene notas habituales de café y chocolate que la hacen reconocible desde el primer sorbo.
Sinclair recomienda la Black Butte Porter de Deschutes Brewery: «Es la referencia americana del estilo y debería ser fácil de encontrar.» Para algo más singular, destaca las porters de Põhjala Brewery, de Estonia: «Muchas tienen notas encantadoras de ciruela y fruta de hueso.» Su favorita es la Talveöö. Brennan «adora» la Porter de Green Man Brewery: «No muchas cervecerías hacen una porter inglesa realmente buena; Green Man es una excepción.» Mulazzi elige la Taddy Porter de Samuel Smith como la que le enamoró de las cervezas inglesas: «Suave, robusta y equilibrada. La cerveza ideal para convencer a quien dice que la cerveza oscura es demasiado pesada.»
6. Sour beer: para quien no suele beber cerveza
Las sour beers son el estilo menos convencional de esta lista y, paradójicamente, pueden ser el más accesible para quienes rechazan la cerveza por su amargor. Usan levaduras silvestres como Brettanomyces y bacterias como Lactobacillus para obtener su característica acidez. El resultado puede ir desde lo muy frutal y dulce hasta lo seco y complejo.
Brennan no duda: hay que empezar en Bélgica. «Si quieres entender el estilo, tienes que empezar allí.» Para una versión más dulce y accesible, recomienda la Framboise de Lindemans, una lambic de frambuesa. «Hacen ales de estilo lambic maravillosas, pero con algunas más dulces pensadas para quienes se acercan por primera vez.» Si prefieres algo más seco, su elección es la Oude Kriek Oud Beersel: «Sabores intensos a cereza equilibrados con acidez.» Mulazzi, en cambio, va a la SeaQuench Ale de Dogfish Head: «Mi cerveza de playa o piscina, y una constante en mi nevera. Es una mezcla de Kölsch, Berliner Weisse y Gose con lima negra, sal marina y zumo de lima ácido. El nombre no podría encajarle mejor.»
Hay muchos grandes valores que América representa y oportunidades que puede ofrecer si conseguimos apartar las posturas políticas y apreciar algo tan simple como una cerveza. Para eso está la cerveza: para unir a las personas.
— LeAnn Darland, TALEA Beer Co.
Por dónde empezar en la práctica
Si tienes que elegir un único punto de entrada, la pilsner o la wheat beer son las opciones con menor riesgo de error: refrescantes, equilibradas y sin el amargor que aleja a muchos del estilo IPA. Desde ahí, el siguiente paso natural es una Hazy IPA o una porter suave, que introducen más complejidad sin resultar agresivas. Las sours belgas merecen su propio momento: son tan distintas al resto que conviene probarlas con curiosidad, no con prejuicio.
Los expertos coinciden en algo más allá de las marcas: lo que define a un buen punto de entrada no es el precio ni el nombre, sino encontrar un estilo que invite a seguir explorando. El resto llega solo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor estilo de cerveza para empezar?
La pilsner y la wheat beer son los más accesibles: claras, refrescantes y sin amargura excesiva. Para quienes no suelen beber cerveza, las sours frutas como la Lindemans Framboise son una alternativa sin el perfil amargo típico.
¿Cuál es la diferencia entre una lager y una pilsner?
Una pilsner es un tipo de lager, pero no todas las lagers son pilsners. La pilsner es siempre clara, con sabor crujiente y entre 4,5 y 5,5% ABV. Las lagers pueden ser más oscuras y tener mayor alcohol.
¿Qué es una sour beer y por qué es buena para quienes no suelen beber cerveza?
Una cerveza que usa levaduras silvestres (Brettanomyces) y bacterias (Lactobacillus, Pediococcus) para obtener su perfil ácido. Las sours frutas belgas como la Lindemans Framboise son más dulces que amargas y funcionan bien como primera experiencia con la cerveza.
¿Qué diferencia a una West Coast IPA de una New England IPA?
La West Coast IPA es más clara y seca, con amargor más marcado. La NEIPA es turbia, con textura más suave y perfil tropical. Para principiantes, la NEIPA suele resultar más accesible.
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