El primer ministro británico, Andy Burnham, ha abierto la puerta a levantar de forma experimental la prohibición de beber cerveza en las gradas del fútbol inglés, una norma vigente desde hace 41 años.

Una prohibición de 41 años
El fútbol inglés de los años 80 tenía gradas pegadas al campo, futbolistas con aire de estrellas del rock y pintas de cerveza en las tribunas. Los dos primeros elementos cambiaron con la modernización de los estadios, mientras que el tercero desapareció por ley después de la temporada 1984-85, marcada por varios episodios de violencia ligados al fenómeno de los hooligans.
La norma afecta a las cinco primeras divisiones masculinas de Inglaterra y Gales, además de Escocia, y no se limita al consumo en las gradas. También regula la posesión y el transporte de alcohol en los medios que llevan a los aficionados a los partidos incluidos en la regulación.
Lo que dijo Andy Burnham
El primer ministro considera que existen fundamentos para revisar la situación de los aficionados al fútbol frente a los de otros deportes.
Existe un caso para eliminar esta discriminación, quizás de manera experimental. Pero no tengo intención de retractarme de mi opinión. No entiendo cómo puede ser justo que algunos aficionados de un deporte sean tratados de manera diferente.
El planteamiento apunta a una prueba piloto antes que a una derogación completa, una vía que permitiría medir el efecto real sobre el orden público en un número limitado de recintos y partidos antes de tomar una decisión definitiva.
El apoyo de los aficionados
Tom Greatrex, de la Football Supporters’ Association, respalda la revisión y califica la ley de obsoleta. La asociación sostiene desde hace años que resulta injusto criminalizar a quien se toma una pinta mientras ve un partido, sobre todo cuando en ese mismo recinto sí se puede beber alcohol durante un concierto de Oasis o un encuentro de rugby.
Esa comparación con el rugby aparece de forma recurrente en el debate británico, un deporte donde la relación comercial con las cerveceras es abierta y creciente, como muestra el acuerdo que convirtió a BrewDog en la cervecera oficial del Leicester Tigers por cinco temporadas.
La policía, el freno principal
La propuesta puede encontrar la oposición de la policía, que debe valorar las consecuencias sobre el orden público antes de cualquier cambio normativo. Los cuerpos de seguridad británicos han defendido históricamente la prohibición como una de las medidas que redujo los incidentes dentro de los estadios durante las tres últimas décadas. El pulso regulatorio sobre dónde y cómo se bebe cerveza en el país va más allá del fútbol, como muestra la propuesta de prohibir beber cerveza de pie en las puertas de los pubs de Londres.
El debate tampoco es nuevo. Varios clubes de la Football League ya pidieron en su momento que la cerveza volviera a los estadios, alegando el mismo agravio comparativo con el rugby y el críquet, sin que la reclamación prosperara entonces.
Qué cambiaría en la práctica
El levantamiento de la prohibición no significaría barra libre en la grada. Los aficionados ya pueden beber hoy dentro del recinto en las zonas de bar, siempre que no tengan el campo a la vista, de modo que el cambio afectaría sobre todo al consumo en el propio asiento mientras rueda el balón.
Para los clubes, el atractivo es económico, porque la venta de cerveza en el propio asiento amplía de forma notable el gasto medio del aficionado durante el encuentro. Para los aficionados, el argumento es de trato equitativo respecto a quienes acuden a un concierto o a un partido de otro deporte en el mismo estadio.
Preguntas frecuentes
1. ¿Desde cuándo está prohibida la cerveza en las gradas inglesas?
Desde hace 41 años. La norma se aprobó tras la temporada 1984-85, marcada por varios episodios de violencia vinculados al fenómeno de los hooligans en el fútbol británico.
2. ¿A qué competiciones afecta la prohibición?
Alcanza a las cinco primeras divisiones masculinas de Inglaterra y Gales, además de Escocia, y regula también la posesión y el transporte de alcohol en los medios que se dirigen a esos partidos.
3. ¿Se puede beber cerveza dentro del estadio de todos modos?
Sí, en las zonas de bar y vestíbulo, siempre que no exista visión directa del terreno de juego. Lo que la ley prohíbe es consumir alcohol en el asiento con el campo a la vista.
4. ¿Cuándo podría levantarse la prohibición?
No hay fecha. Andy Burnham ha planteado una eliminación quizás experimental, un formato de prueba que todavía debe superar la valoración de la policía sobre sus efectos en el orden público.
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