La provincia de Buenos Aires se ha convertido en un destino vitivinícola emergente con propuestas que combinan visitas a viñedos, catas y gastronomía de campo, todo a menos de dos horas de la capital argentina.

El auge del turismo del vino en territorio bonaerense
Durante seis décadas, el cultivo vitivinícola estuvo vedado en gran parte de Argentina salvo en zonas específicas como Mendoza. Los cambios regulatorios de los años 90 abrieron ese mercado y permitieron que la provincia de Buenos Aires comenzara a desarrollar una identidad vitivinícola propia. A eso se suma el crecimiento de las catas como experiencia social impulsada en parte por las redes sociales, lo que ha multiplicado la demanda de paseos enológicos cercanos a la ciudad.
El resultado es una oferta en expansión de fincas y bodegas bonaerenses que proponen desde degustaciones a ciegas hasta almuerzos al aire libre entre las vides. La tendencia refleja una dinámica similar a la exploración de nuevas regiones vitivinícolas en otras partes del mundo, donde regiones hasta hace poco desconocidas ganan reconocimiento internacional.
Casa Gamboa, Campana: Malbec junto al Parque Nacional
A menos de una hora de Buenos Aires, en Campana, Casa Gamboa propone un paseo de día completo que incluye almuerzo con menú de pasos y visita al espacio de producción. La finca cuenta con seis hectáreas de viñedos plantados con Malbec, Cabernet Franc, Pinot Noir, Chardonnay, Riesling, Petit Verdot, Semillón y Marselan, con una ubicación privilegiada junto al Parque Nacional Ciervo de los Pantanos.
Una de sus propuestas más originales es la cata a ciegas de sus propios vinos, una experiencia que obliga al visitante a dejarse guiar exclusivamente por los sentidos. El lugar abre los fines de semana con reserva previa y tiene además presencia en la Costa Atlántica, sobre la Ruta 74 en el kilómetro 24.
Viñedo Zaffratelli, Carlos Keen: almuerzo entre las vides con cocina italiana
En Carlos Keen, a menos de una hora de la capital, Zaffratelli ofrece algo difícil de encontrar cerca de Buenos Aires: la posibilidad de almorzar al aire libre rodeado de las plantas de vid. Sus cuatro hectáreas producen Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat, y aunque la bodega está aún en construcción, el restaurante ya funciona con una carta que combina pastas y especialidades italianas con clásicos argentinos como empanadas de carne, asado y ojo de bife.
La visita puede complementarse con un recorrido por el pueblo de Carlos Keen, uno de los destinos gastronómicos más consolidados del interior bonaerense.
Las Hijas, Mercedes: vinos orgánicos de alta gama
Fundada en 2022 a partir de la amistad entre dos familias, Las Hijas se especializó desde el inicio en la producción de vinos orgánicos de alta gama. Sus variedades principales son Malbec, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Marselan, y las degustaciones se acompañan con mermeladas caseras y quesos regionales de la marca Fermier. El maridaje natural entre vinos artesanales y productos locales responde a la misma lógica que rige el maridaje entre bebidas fermentadas y productos artesanales en las propuestas de enoturismo más consolidadas.
Las visitas son los sábados con reserva previa y el recorrido incluye un paseo guiado por los viñedos. Sus etiquetas comerciales llevan el nombre Las Hijas, mientras que la línea de productos artesanales y orgánicos se comercializa bajo la marca Planto.
Estancia Vigil, Los Cardales: bodega subterránea y el sello de Alejandro Vigil
A unos 60 kilómetros de la capital, en Los Cardales, Estancia Vigil es la propuesta más reconocida de las cuatro. Detrás del proyecto está Alejandro Vigil, enólogo de referencia en Argentina y creador de los vinos El Enemigo. Las cepas plantadas son Syrah, Pedro Giménez y Semillón, y la bodega subterránea es el punto fuerte de la visita: una experiencia diseñada para recrear el espíritu de Casa El Enemigo en Mendoza.
El restaurante tiene capacidad para 100 comensales y su carta está pensada para maridar con los vinos del lugar. Entre sus platos más destacados figura la empanada de osobuco, aunque la carta incluye también opciones de lomo y alternativas vegetarianas. Estancia Vigil inauguró además un museo en los últimos días, sumando una dimensión cultural al paseo.
Preguntas frecuentes
¿Qué bodegas se pueden visitar cerca de Buenos Aires?
Algunas de las opciones más destacadas son Casa Gamboa en Campana, Viñedo Zaffratelli en Carlos Keen, Las Hijas en Mercedes y Estancia Vigil en Los Cardales. Todas ofrecen visitas con degustación y propuesta gastronómica, y se encuentran a menos de dos horas de la capital.
¿Hay vinos orgánicos en la provincia de Buenos Aires?
Sí. Las Hijas, en Mercedes, es una bodega fundada en 2022 que produce vinos orgánicos de alta gama con variedades como Malbec, Cabernet Franc y Marselan. Sus visitas se realizan los sábados con reserva previa.
¿Quién es Alejandro Vigil y qué es Estancia Vigil?
Alejandro Vigil es uno de los enólogos más reconocidos de Argentina, creador de los vinos El Enemigo. Estancia Vigil es su proyecto en Los Cardales, provincia de Buenos Aires, con viñedos de Syrah, Pedro Giménez y Semillón, bodega subterránea, restaurante para 100 comensales y un museo inaugurado en 2026.
¿Se puede hacer una escapada de un día a una bodega bonaerense?
Sí. Casa Gamboa y Zaffratelli están a menos de una hora de Buenos Aires y ofrecen propuestas de día completo que incluyen visita a los viñedos, degustación y almuerzo. Es recomendable reservar con anticipación ya que la mayoría solo abre los fines de semana.
Recomendamos
- Sherwood Estate Sauvignon Blanc: maracuyá, guayaba y lima desde Waipara Valley
- Concha y Toro lleva su portfolio de lujo a Londres con Don Melchor y Amelia
- Vinos portugueses con nombres provocadores: cuando el folclore se convierte en marca




