El Ministerio de Agricultura de Chile oficializó, mediante decreto ya visado por la Contraloría General de la República, el permiso para que las viñas produzcan vinos con menos de 8,5 grados de alcohol, una categoría que hasta ahora no estaba autorizada en el país.

El anuncio lo hizo el ministro de Agricultura, Jaime Campos, durante el Día Nacional del Vino, en un evento que reunió a Paula Estévez, subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, a Lorena Sepúlveda, directora de ProChile, y a Alfonso Undurraga, presidente de Vinos de Chile.
Campos explicó que la industria mundial viene mostrando una tendencia clara hacia bebidas de menor graduación alcohólica, un segmento que hasta ahora la normativa chilena dejaba fuera de la definición legal de vino. «Nuestro deber como Ministerio de Agricultura era abrir esa posibilidad para quien quiera ocuparla», señaló el ministro.
«Habrá una readecuación de la industria», advirtió Campos, comparando el proceso con los debates que ya se dieron en Europa y California en torno a los vinos de baja graduación y desalcoholizados.
El ministro aclaró que la medida no reemplaza a la producción tradicional: los productores que quieran seguir elaborando vinos de baja graduación desde 11,5 grados en adelante pueden hacerlo sin ningún cambio. El decreto abre una categoría nueva, no obliga a nadie a modificar su producción actual.
La apuesta por nuevos mercados
Estévez puso el foco en la oportunidad comercial que representa esta categoría para mercados donde el consumo de alcohol está más regulado culturalmente o donde crece una clase media con interés en el vino sin buscar necesariamente una graduación alta. Mencionó negociaciones en curso con India, un mercado de 1.400 millones de habitantes con una clase media en expansión, además de Filipinas, Bangladesh y Marruecos.
Chile además será sede en noviembre de Vinexpo Explorer, encuentro que reunirá a 50 compradores internacionales en una gira por valles y productoras del país, una vitrina que la industria espera aprovechar también para presentar esta nueva categoría de vinos.
Cómo se elaborarán en la práctica: zona sur versus zona central
El texto del Decreto N° 68 del Ministerio de Agricultura, publicado el 11 de septiembre de 2026 y que modificó la Ley N° 18.455, fijó la graduación mínima de la nueva categoría «vino bajo alcohol» en 8,5° GL, por debajo de los 11,5° exigidos al vino tradicional. La forma de conseguir esa graduación cambia según la zona productiva. En el sur, de clima más frío, las uvas pueden alcanzar naturalmente la concentración de azúcar necesaria mediante fermentación convencional, sin intervenciones adicionales. En la zona central (Maule, O’Higgins, Maipo), donde las uvas concentran más azúcar, se requieren procesos adicionales para llegar al nuevo umbral.
Para la zona central existen cuatro métodos de elaboración posibles: cosechar antes de lo habitual, con el riesgo de obtener «vinos con sabores verdes, acidez elevada, taninos inmaduros o menor intensidad aromática»; reducir el azúcar del mosto mediante microfiltración o ultrafiltración; fermentar completo y desalcoholizar después por evaporación al vacío, membranas o cono rotatorio; o interrumpir la fermentación con frío, calor o filtración. La zona central concentra la mayor parte de la producción nacional que deberá decidir entre estas opciones: solo el Maule representa aproximadamente 48% de la producción de vino de Chile, y junto a O’Higgins, Coquimbo y la Región Metropolitana suma 96,9% del vino producido en 2026.
Qué cambia en la práctica para las viñas
- Las viñas quedan autorizadas a elaborar y comercializar vinos con menos de 8,5° de alcohol, categoría que antes no tenía respaldo legal en Chile.
- La producción de vinos desde 11,5° en adelante sigue exactamente igual, sin cambios normativos.
- El decreto ya fue tomado de razón por la Contraloría, por lo que rige de forma inmediata.
- El Ministerio de Agricultura anticipa ajustes en la industria a medida que las viñas evalúen si suman esta categoría a su portafolio.
La discusión no es exclusiva de Chile. Los vinos de baja graduación y desalcoholizados ya generan debate en otros mercados productores, incluido un reciente estudio que muestra que buena parte de los consumidores italianos todavía duda de su autenticidad frente al vino tradicional.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué autoriza exactamente el nuevo decreto?
Permite a las viñas chilenas producir y comercializar legalmente vinos con menos de 8,5 grados de alcohol, categoría que antes no estaba contemplada en la normativa del país.
2. ¿Los vinos tradicionales van a desaparecer?
No. El ministro Jaime Campos fue explícito en que los productores pueden seguir elaborando vinos desde 11,5° en adelante sin ninguna restricción nueva.
3. ¿Quién aprobó el decreto?
La Contraloría General de la República tomó razón del decreto impulsado por el Ministerio de Agricultura, lo que lo hizo efectivo de inmediato.
4. ¿Qué mercados se mencionan como oportunidad para esta categoría?
La subsecretaria Paula Estévez destacó negociaciones en curso con India, Filipinas, Bangladesh y Marruecos, además del impulso adicional que dará Vinexpo Explorer en Chile en noviembre.
5. ¿El vino bajo alcohol se elabora igual en todo Chile?
No. En el sur, de clima frío, las uvas pueden alcanzar de forma natural los 8,5° GL mínimos. En la zona central, donde se concentra la mayor parte de la producción nacional, se necesitan procesos adicionales como cosecha temprana, microfiltración, desalcoholización post-fermentación o interrupción de la fermentación.
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