Agroinsecta, un proyecto desarrollado en la provincia española de Cuenca, usa larvas de insectos para convertir los restos de la elaboración de cerveza, vino y aceite de oliva en un abono ecológico, y se prepara ahora para probarlo en el campo.

Cómo funciona el proceso
Los residuos se tratan y se usan como alimento para larvas de mosca y de tenebrio, que reproducen de forma controlada un proceso que ocurre en la naturaleza. Con algunas especies de mosca la transformación se completa en apenas 7 a 15 días, explicó Javier Chavarría, responsable del proyecto, a Onda Cero. Los trabajos están vinculados a las localidades de Cañaveras y Casas de Haro.
El resultado es un abono comparable al humus de lombriz que incorpora quitina, un compuesto que según Chavarría puede estimular las defensas naturales de las plantas y reducir algunos tratamientos fitosanitarios. También aporta materia orgánica y mejora la retención de agua del suelo. El aprovechamiento de los subproductos cerveceros gana terreno en otros países, desde el proyecto brasileño que da el bagazo a vacas lecheras hasta el uso de la malta en filtros de agua.
Javier Chavarría sostiene que el producto ya puede ser competitivo en agricultura ecológica y que el reto es ajustar costes para llevarlo también a las explotaciones convencionales.
Un año de ensayos en cultivos leñosos
En el consorcio participan, entre otros, la Universidad de Castilla-La Mancha y la cooperativa La Magdalena de Casas de Haro. Tras completar la primera fase de producción de fertilizantes, el proyecto probará el abono en los cuatro principales cultivos leñosos de la región, en parcelas que sumarán cerca de siete hectáreas.
Las pruebas durarán aproximadamente un año y medirán el efecto sobre la producción, las plagas, el estado sanitario de los cultivos, el suelo y las hojas. Solo después se planteará una producción a mayor escala. La iniciativa se suma a otras que buscan dar valor a los residuos de malta, como el biochar desarrollado en Grecia.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué es Agroinsecta?
Un proyecto de la provincia de Cuenca que convierte residuos de la elaboración de cerveza, vino y aceite de oliva en abono mediante larvas de insectos.
2. ¿Qué insectos utiliza?
Larvas de mosca y de tenebrio, que se alimentan de los residuos y los transforman en fertilizante en un plazo de 7 a 15 días con algunas especies.
3. ¿Qué ventajas tiene el abono?
Es similar al humus de lombriz, contiene quitina, aporta materia orgánica y mejora la retención de agua del suelo, según sus impulsores.
4. ¿Cuándo estará disponible?
Antes debe superar cerca de un año de ensayos de campo en unas siete hectáreas de cultivos leñosos de Castilla-La Mancha.
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