Ladrillos con residuos de cerveza: la empresa colombiana que construye con bagazo cervecero

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Una empresa colombiana fabrica bloques de construcción con residuos de cerveza y caña de azúcar que pesan ocho veces menos que el ladrillo de arcilla. La misma lógica que mueve a los cerveceros artesanales hacia la economía circular llega ahora al sector de la construcción.

Bloques de construcción Plock fabricados con residuos reciclados y fibras naturales

Cada vez que una cervecería elabora un lote, genera una cantidad considerable de bagazo: el grano agotado que queda después de la maceración. La mayoría termina como pienso para animales o directamente en el vertedero. La empresa colombiana Green Solutions vio en ese tipo de residuo —y en el de la caña de azúcar— la materia prima para algo completamente distinto: un ladrillo.

Plock: bloques que nacen del residuo industrial

El sistema se llama Plock y está fabricado con materiales reciclados y fibras naturales, incluidos residuos de la industria cervecera. El resultado es un bloque que pesa 21 kilogramos por metro cuadrado frente a los 173 kg del ladrillo de arcilla convencional —una reducción de 152 kg— y que no requiere mortero ni rellenos adicionales para su instalación. Según Green Solutions, esto permite reducir el consumo total de materiales de construcción aproximadamente un 50 %.

El sistema incluye tres formatos: bloque estándar, bloque de esquina y bloque de remate para vanos. Admite acabados convencionales como estuco o enchape cerámico, por lo que desde fuera un muro construido con Plock no se distingue de uno tradicional.

El bagazo como recurso, no como residuo

La lógica detrás de Plock encaja directamente con uno de los desafíos más concretos que enfrentan las cervecerías artesanales: qué hacer con el bagazo. Una microcervecería mediana puede generar entre 100 y 300 kilos de grano agotado por cada lote de producción. Las opciones habituales —donarlo a granjas, compostarlo o simplemente tirarlo— no siempre son viables ni sostenibles a escala.

Iniciativas como Plock o Sugarcrete —un material desarrollado por investigadores de la Universidad del Este de Londres con bagazo de caña que genera hasta 20 veces menos emisiones de carbono que el hormigón— demuestran que estas fibras vegetales tienen propiedades estructurales reales. El grano agotado cervecero comparte características con el bagazo de caña: es una fibra ligera, porosa y con capacidad ligante una vez tratada correctamente.

Construcción sostenible y cerveza artesanal: la misma filosofía

No es casualidad que este tipo de innovación emerja en Colombia, un país con una industria cervecera artesanal en expansión y una creciente presión sobre el sector de la construcción para reducir su huella de carbono. El cemento y el hormigón convencionales representan entre el 8 y el 10 % de las emisiones globales de CO₂. Cualquier alternativa que reduzca ese impacto tiene mercado.

Para el mundo cervecero, la noticia abre una pregunta práctica: ¿podría el bagazo de una cervecería artesanal terminar en los muros de una casa? Técnicamente, la respuesta apunta al sí. El camino entre el grano de malta y el ladrillo es más corto de lo que parece.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los ladrillos Plock y quién los fabrica?

Plock es un sistema de bloques de construcción desarrollado por la empresa colombiana Green Solutions. Están fabricados con materiales reciclados y fibras naturales, incluidos residuos de la industria cervecera. Pesan 21 kg por metro cuadrado frente a los 173 kg del ladrillo de arcilla convencional.

¿Cómo se usan los residuos de cerveza en la construcción?

El bagazo cervecero —el grano agotado que queda tras la maceración— es una fibra vegetal que puede actuar como agente ligante y aislante en bloques de construcción. Su uso reduce la huella de carbono del proceso y le da una segunda vida a un subproducto que las cervecerías generan en grandes cantidades.

¿Qué ventajas tiene construir con estos materiales?

Los bloques Plock no requieren mortero ni rellenos adicionales, reducen el consumo de materiales de construcción cerca del 50 % y son significativamente más ligeros que los ladrillos convencionales. Esto facilita la construcción en zonas de difícil acceso y reduce las emisiones asociadas al transporte.

¿Qué otras innovaciones combinan agricultura o industria alimentaria con construcción?

Sugarcrete, desarrollado por la Universidad del Este de Londres, usa bagazo de caña de azúcar y genera hasta 20 veces menos emisiones de carbono que el hormigón. BioBasedTiles, de la startup Biomason, emplea biocemento y bacterias inspirándose en procesos naturales de los corales.

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