¿Es la sidra realmente más saludable que la cerveza? Nutricionistas del Reino Unido analizan qué compuestos de la manzana sobreviven a la fermentación y qué riesgos conserva cualquier bebida alcohólica.

Los antioxidantes que aporta la manzana
Algunas sidras elaboradas con manzanas frescas conservan antioxidantes y polifenoles. «Estos compuestos vegetales pueden ayudar a proteger frente al daño celular y la inflamación», explica la nutricionista Sam Rice en un análisis publicado por The Telegraph.
El alcohol es una toxina y ninguna bebida alcohólica puede considerarse una bebida saludable.
Es la propia Rice quien introduce ese matiz. La presencia de compuestos beneficiosos en la manzana no elimina los riesgos asociados al consumo de alcohol, y esa distinción es la que separa el marketing de bienestar de la evidencia científica.
La fermentación reduce hasta la mitad los compuestos beneficiosos
El nutricionista Mark Gilbert destaca la quercetina, un flavonoide abundante en la manzana y estudiado por sus propiedades antiinflamatorias. Sin embargo, la cantidad de estos compuestos es considerablemente menor en la sidra que en una manzana fresca. Bini Suresh, portavoz de la Asociación Británica de Dietética, señala que un estudio observó que la fermentación puede reducir hasta un 50% el contenido total de compuestos fenólicos.
La composición varía tanto entre productores que ni siquiera existe consenso legal sobre qué puede llamarse sidra. De hecho, España y Francia mantienen un pulso normativo con los países escandinavos sobre qué se considera legalmente sidra en la Unión Europea, una disputa que afecta directamente a qué compuestos y procesos terminan en la botella.
El azúcar no es el único factor a vigilar
No todas las sidras tienen la misma composición. Las variedades dulces o con sabores añadidos suelen contener más azúcar, mientras que algunas tradicionales pueden tener menos azúcar pero alcanzar una graduación alcohólica mayor. Por eso, tener poco azúcar no convierte automáticamente una sidra en una opción más saludable.
Si el objetivo es reducir el consumo de azúcar, Suresh recomienda optar por sidras secas, brut o sin azúcares añadidos, y priorizar las elaboradas de forma tradicional con manzanas frescas frente a las producidas a partir de concentrado.
El alcohol sigue siendo un carcínógeno reconocido
Suresh recuerda que el alcohol está clasificado como carcínógeno del grupo 1 por la Organización Mundial de la Salud, la misma categoría que el tabaco. El matiz importa porque, más allá del tipo de bebida, un estudio con 340.000 personas concluyó que el riesgo de muerte por consumo excesivo se eleva por igual con vino, cerveza o destilados.
Qué dicen los expertos sobre la salud intestinal
También existen dudas sobre los posibles efectos de la sidra en la salud intestinal. Gilbert apunta que algunos compuestos derivados de la fermentación podrían beneficiar a la microbiota, pero todavía faltan estudios específicos sobre la sidra que permitan confirmarlo. La sidra también puede conservar pequeñas cantidades de vitamina C y vitaminas del grupo B, aunque tras la fermentación no suelen mantenerse en niveles significativos.
Preguntas frecuentes
¿La sidra tiene menos calorías que la cerveza?
Depende del tipo. Una sidra seca puede tener menos azúcar que una cerveza dulce o de alta graduación, pero las sidras con sabores añadidos suelen superar en calorías a una cerveza estándar.
¿La sidra es buena para el corazón?
Los polifenoles de la manzana se han asociado a beneficios cardiovasculares, pero los expertos insisten en que el alcohol contrarresta cualquier efecto protector, por lo que no se recomienda beber sidra con ese fin.
¿Qué sidra es más saludable, dulce o seca?
Las variedades secas, brut o sin azúcares añadidos y elaboradas con manzana fresca son la opción más recomendada por los nutricionistas frente a las sidras dulces o de concentrado.
¿El alcohol de la sidra es menos dañino que el de la cerveza?
No. La Organización Mundial de la Salud clasifica el alcohol como carcínógeno del grupo 1 sin distinguir el tipo de bebida, y los estudios sobre mortalidad muestran riesgos equivalentes entre vino, cerveza y sidra.
Recomendamos
- La guerra de la sidra europea: España y Francia contra los escandinavos por definir qué es sidra
- Beber en exceso eleva el riesgo de muerte por igual con vino, cerveza o spirits, según un estudio con 340.000 personas
- La sequía amenaza la cosecha de manzana de sidra en A Estrada, el municipio con el récord europeo de producción ecológica




