Heineken WOBO: la botella de cerveza que servía de ladrillo y nunca llegó al mercado

Argentina
Bolivia
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba
Ecuador
El Salvador
España
Guinea Ecuatorial
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
República Dominicana
Uruguay
Venezuela

En 1963 Heineken fabricó 50.000 botellas de cerveza rectangulares pensadas para tener una segunda vida como ladrillos. Se llamaban WOBO, de World Bottle, y con ellas se levantó en 1965 una casa prototipo en los Países Bajos. El coste del vidrio y una forma incómoda para el consumidor impidieron que la idea llegara nunca a las tiendas.

Heineken WOBO, la botella de cerveza rectangular de 1963 diseñada para usarse como ladrillo

La historia empezó en 1960, cuando Alfred Heineken viajó a Curazao y encontró las playas de la isla llenas de botellas de su propia cerveza. En aquella época los envases volvían a las cervecerías para ser rellenados y podían hacer unos 30 viajes, pero la isla no tenía cómo recogerlos y devolverlos. En el mismo viaje vio otro problema, la falta de materiales de construcción en las comunidades más pobres. De ahí surgió la pregunta que dio origen al proyecto: si la botella que generaba basura podía convertirse en parte de la solución.

Cómo era la botella ladrillo

De vuelta en los Países Bajos, Heineken encargó el diseño al arquitecto John Habraken. El resultado se alejaba por completo de la botella cilíndrica tradicional. La WOBO era rectangular y sus lados largos tenían relieves que encajaban entre sí, de modo que, colocadas en horizontal, las botellas podían apilarse unidas con mortero o cemento.

  • Para una pequeña construcción de unos 3 por 3 metros hacían falta alrededor de 1.000 botellas.
  • Se fabricó en dos tamaños, y el más pequeño hacía de medio ladrillo para nivelar las hileras.
  • El cuello, imprescindible para servir y beber, era el mayor obstáculo a la hora de apilarlas.

Antes de llegar al diseño final, la compañía descartó dos modelos previos por su forma. En 1963 produjo las 50.000 unidades de la versión definitiva.

Por qué la WOBO nunca llegó a las tiendas

La botella debía apoyarse de costado y soportar peso, lo que obligaba a usar un vidrio más grueso y encarecía su fabricación. Las botellas cilíndricas eran más baratas, se producían más rápido y los consumidores ya estaban acostumbrados a sostenerlas. Frente a esa lógica industrial, la botella ladrillo no tenía nada que hacer.

En 1965 se levantó una casa de vidrio prototipo junto a la villa de Alfred Heineken en Noordwijk. Hasta los palés de plástico previstos para transportar las botellas se reutilizaron como tejado.

Según Radio Mitre, esa construcción y una segunda siguen en pie en la antigua cervecería de Ámsterdam, hoy convertida en el museo Heineken Experience. Son lo único que queda de un proyecto que se adelantó varias décadas a los debates actuales sobre economía circular y reutilización de envases.

La idea que sobrevivió en otros envases

La WOBO no fue el último intento de repensar la botella de cerveza. La empresa EM1UM desarrolló después envases que se encajaban unos con otros como piezas de construcción y que tuvieron su mayor éxito en Argentina. En 2008 el diseñador francés Petit Romain presentó el Heineken Cube, una botella cuadrada y apilable pensada para ahorrar espacio en el transporte, que también se quedó en prototipo.

La marca neerlandesa ha vuelto a mirar a menudo a su propio archivo, como cuando recuperó sus etiquetas históricas, pero la botella ladrillo sigue siendo el experimento más ambicioso de su historia en materia de envases.

Fuente: Radio Mitre.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Heineken WOBO?

Es una botella de cerveza rectangular que Heineken fabricó en 1963 para que, una vez vacía, se usara como ladrillo. Su nombre viene de World Bottle y la diseñó el arquitecto John Habraken.

¿Por qué Heineken creó una botella ladrillo?

Alfred Heineken vio en 1960 las playas de Curazao llenas de botellas de su cerveza y comunidades sin materiales de construcción. La WOBO buscaba resolver los dos problemas a la vez.

¿Cuántas botellas hacían falta para construir una casa?

Alrededor de 1.000 botellas para una pequeña construcción de unos 3 por 3 metros, unidas con mortero o cemento.

¿Por qué la WOBO no se vendió?

Necesitaba un vidrio más grueso, era más cara de fabricar que una botella cilíndrica y resultaba menos cómoda para el consumidor. Solo se produjo la tirada de 50.000 unidades de 1963.

Recomendamos

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *