Las bebidas alcohólicas de mayor coloración, como ciertos aperitivos, vinos tintos y destilados oscuros, tienden a provocar una resaca más intensa al día siguiente. El nutricionista Diego Sívori, director de la Licenciatura en Nutrición de la UADE, explica por qué el color de lo que bebemos importa más de lo que pensamos.

El color de la bebida y su relación con la resaca
No todas las resacas son iguales, y la elección de la bebida alcohólica tiene mucho que ver con ello. Según el nutricionista Diego Sívori, las opciones con mayor coloración son las que más malestar suelen generar al día siguiente. Esto se debe a la presencia de congeneres, sustancias que se producen durante la fermentación y el envejecimiento de la bebida y que están directamente asociadas a su color más oscuro.
Sívori señaló que, entre las opciones habituales durante los meses de calor, los aperitivos de alta graduación y coloración intensa encabezan la lista de bebidas con mayor potencial de resaca. Los vinos tintos, el whisky, el coñac y el ron oscuro comparten esta característica. En el extremo opuesto, bebidas más transparentes como la vodka, el gin o la cerveza rubia contienen menos congeneres y tienden a producir un malestar posterior menos intenso.
Las bebidas alcohólicas con coloración son las que más resaca suelen provocar, debido a la presencia de sustancias generadas durante la fermentación que intensifican el malestar posterior. — Diego Sívori, nutricionista y director de la Licenciatura en Nutrición de la UADE.
Cerveza y vino: calorías similares, efectos distintos
Al comparar las bebidas más consumidas, Sívori señaló que un vaso de cerveza y una copa de vino presentan un nivel de calorías bastante cercano. La diferencia está principalmente en la sensación que producen. La cerveza puede generar una mayor sensación de hinchazón por su volumen y contenido de dióxido de carbono, mientras que el vino, pese a aportar calorías similares, no produce ese efecto de distensión abdominal. Según el especialista, la sidra y la cerveza comparten propiedades que las diferencian de otros destilados en términos de impacto metabólico.
El nutricionista también puso el foco en el impacto energético del alcohol de forma general. Cuando el organismo recibe más energía de la que necesita, el excedente puede almacenarse en forma de grasa. No importa si la fuente es una cerveza artesanal o un aperitivo de verano: el exceso calórico funciona de la misma manera. Por eso, no solo importa qué bebida se elige, sino también la cantidad ingerida y el contexto general de alimentación.
Cuánto influye la cantidad y el contexto
Sívori insistió en que la intensidad de la resaca no depende únicamente del tipo de alcohol, sino también de factores como la velocidad de consumo, la hidratación y si se comió antes o durante la ingesta. Beber con el estómago vacío acelera la absorción del alcohol y potencia los síntomas al día siguiente. Hidratarse con agua entre copa y copa es una de las medidas más simples y efectivas para reducir el malestar.
El metabolismo del alcohol también varía según la persona: el peso corporal, el sexo, la genética y el nivel de tolerancia habitual influyen en cómo se procesa cada bebida. Lo que para una persona es una copa sin consecuencias, para otra puede traducirse en un día difícil al despertar. Los cócteles con ron y aperitivos combinados pueden sumar graduación de forma imperceptible y empeorar el efecto acumulado.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de alcohol da más resaca?
Las bebidas alcohólicas con mayor coloración, como ciertos aperitivos, vinos tintos, whisky y ron oscuro, tienden a provocar una resaca más intensa. Esto se debe a los congeneres, sustancias producidas durante la fermentación y el envejecimiento que están asociadas al color de la bebida. Las bebidas más transparentes, como la vodka o la cerveza rubia, contienen menos de estas sustancias.
¿La cerveza da más resaca que el vino?
En términos de calorías, un vaso de cerveza y una copa de vino son bastante similares. Sin embargo, la cerveza puede generar más sensación de hinchazón por su volumen y contenido de gas. En cuanto a resaca, los vinos tintos oscuros tienen mayor concentración de congeneres que la cerveza rubia, por lo que pueden provocar un malestar posterior más intenso.
¿Cómo se puede reducir la resaca después de beber?
Según el nutricionista Diego Sívori, las medidas más efectivas son no beber con el estómago vacío, hidratarse con agua entre copa y copa, y no mezclar distintos tipos de bebidas alcohólicas. También influye la velocidad de consumo: beber despacio permite que el organismo metabolice el alcohol de forma más gradual y reduce la intensidad de los síntomas al día siguiente.
¿Por qué el alcohol engorda?
El alcohol aporta calorías que, cuando superan las necesidades energéticas del organismo, se almacenan en forma de grasa. Según Sívori, esto ocurre con cualquier tipo de bebida alcohólica, sin distinción entre cerveza, vino o destilados. El contexto general de la alimentación del día y la cantidad ingerida son los factores determinantes.
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