Cada botella de Pilsen que sale de la planta de Cervepar en Paraguay ha pasado por 558 controles de calidad. Fisicoquímicos, microbiológicos, sensoriales y de proceso, todos orientados a garantizar que la cerveza tenga exactamente el mismo sabor hoy, mañana y dentro de treinta años. Así lo explicó Albert Simón, maestro cervecero de Cervepar, durante la Expo Mariano Roque Alonso.

«Desde que seleccionamos la materia prima hasta que la cerveza llega a la mesa, realizamos 558 controles de calidad. Lo hacemos porque cada botella debe cumplir una promesa, y las promesas siempre deben cumplirse», afirmó Simón ante el público del stand de Cervepar. La planta pertenece al grupo Ambev, la Compañía de Bebidas de las Américas, y produce cientos de miles de litros de Pilsen con una filosofía que pone la consistencia por encima de cualquier otro indicador de éxito.
Cinco ingredientes y un único objetivo
La receta de Pilsen parte de cinco ingredientes básicos: agua, cebada malteada, maíz, lúpulo y levadura. A partir de esa combinación, el desafío no es elaborar una cerveza extraordinaria en una tanda puntual, sino garantizar que el resultado sea idéntico en cada lote a lo largo de décadas. «Nuestro objetivo parece sencillo, pero es uno de los mayores desafíos para cualquier industria cervecera: que una cerveza tenga el mismo sabor hoy, mañana, dentro de cinco años o dentro de treinta. Que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar exactamente la misma experiencia», señaló Simón.
Para alcanzar esa consistencia, los 558 controles de calidad no son solo registros de laboratorio. El equipo de evaluación sensorial degusta la cerveza a diario para verificar que conserva sus características organolépticas esperadas. Además, las cervezas producidas en Paraguay son evaluadas periódicamente por expertos internacionales del propio grupo Ambev, lo que añade una capa adicional de supervisión externa al proceso interno.
Reconocimientos internos e internacionales
En 2023, la planta de Cervepar fue reconocida como la mejor cervecería del continente en gestión de calidad entre más de 40 plantas del grupo Ambev. Durante el primer semestre de 2025, recibió un nuevo reconocimiento interno por la consistencia de sus productos, y en el primer semestre de 2026 sumó una distinción adicional del mismo tipo.
A estos reconocimientos se suma una trayectoria sólida en competencias internacionales independientes. Pilsen acumula doce medallas de oro en diferentes certámenes, entre ellas una Medalla de Oro otorgada en 2026 por Monde Selection, uno de los concursos de calidad de alimentos y bebidas más prestigiosos a nivel global. También obtuvo el Trofeo Prestigio Cristal, un galardón reservado para productos que han logrado una década consecutiva de excelencia en competencias internacionales. «Las medallas no hacen cerveza. Detrás de cada botella hay personas que todos los días llegan con un único propósito: hacer bien las cosas. La calidad no es un acto aislado, es un hábito que se construye todos los días», resumió el maestro cervecero.
La espuma no es decoración
Uno de los puntos centrales de la demostración de Simón fue el papel técnico y sensorial de la espuma. Al liberar parte del gas carbónico de la cerveza, la espuma mejora la experiencia de consumo y protege la bebida del contacto directo con el aire, lo que preserva el aroma y el sabor durante más tiempo en el vaso. Los jueces internacionales que evalúan cervezas analizan la espuma como uno de los primeros indicadores de calidad, valorando su color, estabilidad, textura y persistencia. Saber servir la cerveza siempre fría es tan importante como respetar la corona de espuma al momento de escanciarla.
Simón recomendó servir Pilsen con una corona de aproximadamente tres centímetros, usando un vaso limpio e inclinándolo durante el llenado para lograr el equilibrio ideal entre líquido y espuma. «Para nosotros, la cerveza es la reina de las bebidas. Toda reina tiene un trono, que es el vaso, y una corona, que es la espuma», resumió. Este cuidado en el servicio no es solo retórica: es coherente con los estándares que aplica la cervecería en sus 558 puntos de control, donde la experiencia final del consumidor forma parte del proceso desde el primer ingrediente. En paralelo, el debate sobre la cultura del servicio de cerveza en los bares demuestra que el modo en que se escancia importa tanto como la receta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Cervepar?
Cervepar es la planta cervecera del grupo Ambev (Compañía de Bebidas de las Américas) en Paraguay. Es la productora de Pilsen, la marca de cerveza más reconocida del país, y en 2023 fue reconocida como la mejor cervecería del continente en gestión de calidad entre más de 40 plantas del grupo.
¿Cuáles son los ingredientes de la Pilsen paraguaya?
La Pilsen de Cervepar se elabora con cinco ingredientes básicos: agua, cebada malteada, maíz, lúpulo y levadura. La combinación y los procesos de control garantizan que el perfil de sabor sea idéntico en cada lote de producción.
¿Cuántos controles de calidad tiene la Pilsen antes de llegar al consumidor?
558 controles de calidad en total, que incluyen análisis fisicoquímicos, microbiológicos, sensoriales y de proceso. El objetivo es garantizar que cada botella cumpla exactamente las mismas características de sabor, aroma y apariencia.
¿Qué premios internacionales tiene la Pilsen paraguaya?
Pilsen acumula doce medallas de oro en competencias internacionales, incluyendo una Medalla de Oro de Monde Selection en 2026. También obtuvo el Trofeo Prestigio Cristal, reservado para productos con una década consecutiva de excelencia en certámenes internacionales.
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