El experto en longevidad Marcos Vázquez explica por qué el vino puede ser bueno para la salud

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El experto en longevidad Marcos Vázquez sostiene que los estudios que asocian el vino con una vida más larga no reflejan el efecto del alcohol, sino el de la socialización. El beneficio vendría del entorno en que se consume, no de la bebida en sí.

Personas brindando con vino — socialización y longevidad

Los expertos en salud suelen señalar que la cantidad de alcohol adecuada para vivir más es ninguna. Sin embargo, algunos estudios muestran que quienes toman vino de manera habitual y moderada pueden llegar a vivir más tiempo. ¿Cómo se explica esa aparente contradicción? El experto en longevidad Marcos Vázquez tiene una respuesta clara al respecto, y la dio durante su participación en el pódcast La fórmula del éxito, conducido por Uri Sabat.

El beneficio real está en los vínculos sociales

Vázquez apunta que la relación entre el vino y la longevidad no se sostiene sobre las propiedades de la bebida sino sobre el contexto en que se consume. El vino, en la mayoría de las culturas mediterráneas y latinas, se toma en entornos sociales, en momentos de relajación con amigos o familiares. Esa conexión humana es lo que probablemente explica los efectos positivos que reflejan algunos estudios, según el propio experto.

El vino suele tomarse en entornos sociales, en momentos de relajación con amigos o familiares. Es esa conexión humana la que probablemente explica los efectos positivos que reflejan algunos estudios. — Marcos Vázquez

Esta lectura encaja con una evidencia más amplia sobre el papel de los vínculos sociales en la salud. Vivir en sociedad, establecer relaciones fuertes y mantener un tejido de contactos cercanos tiene efectos medibles sobre el bienestar físico y mental, independientemente del alcohol. propuestas como ChocOWine, que convierten el vino en excusa para el encuentro social y el recorrido colectivo ilustran cómo el vino funciona precisamente como ese pretexto para el encuentro, más allá de sus características organolépticas.

La ciencia detrás de la hipótesis social

Un análisis de Xataka (José A. Lizana, 2026) refuerza esta lectura con evidencia adicional. Un estudio publicado en la revista PLoS Medicine con más de 300.000 participantes encontró que las personas con relaciones sociales más fuertes tenían mayor probabilidad de vivir más tiempo, una asociación que se mantiene incluso al controlar por edad, sexo y estado de salud inicial. Un experimento distinto, con 720 personas, mostró que el alcohol aumenta el efecto positivo y la sensación de vínculo entre quienes comparten una copa en determinadas ocasiones, lo que respalda la idea de que el ritual social, y no la bebida en sí, explica buena parte del beneficio percibido.

El mismo análisis recuerda que, según la Organización Mundial de la Salud, no existe un nivel seguro de consumo de alcohol, y que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) lo clasifica como carcinógeno del grupo 1. Eso deja en un lugar secundario a compuestos como el resveratrol, las catequinas o la quercetina, presentes en el vino y citados a menudo como responsables de sus supuestos beneficios: la evidencia disponible no respalda que esas cantidades, en las dosis que aporta una copa, expliquen algún efecto protector real.

La pirámide de salud y el lugar del vino en ella

Vázquez recurre al concepto de la pirámide de salud para contextualizar esta discusión. En la cúspide sitúa las novedades que concentran la atención mediática, como suplementos o terapias avanzadas, que están bien pero no pueden reemplazar lo que está en la base. La base de esa pirámide descansa sobre pilares que no han cambiado: contacto social, alimentación variada y saludable, actividad física, contacto con la naturaleza y la luz solar, y descanso adecuado.

El vino entra en esa ecuación de manera indirecta. No por sus componentes sino porque actúa como lubricante de uno de esos pilares fundamentales: la vida social. En ese sentido, el avance de los espumosos sin alcohol, que permiten participar de los rituales sociales sin el componente alcohólico apuntan a la misma dirección: lo que importa es mantener el ritual del encuentro, con o sin alcohol.

El descanso, otro pilar que no puede ignorarse

Vázquez también dedicó parte de su intervención al sueño como factor clave de longevidad. Señala la importancia del ritmo circadiano y propone exponerse a luz natural durante el día mientras se apuesta por la oscuridad durante la noche. Evitar la luz de pantallas antes de dormir es una de sus recomendaciones, ya que inhibe la melatonina, que define como hormona del sueño pero también hormona antiinflamatoria y anticancerígena. La desregulación circadiana, según Vázquez, tiene efectos que van mucho más allá del simple mal sueño.

En cuanto a la cena, recomienda que sea ligera y separada al menos dos o tres horas de la hora de acostarse. La temperatura también influye en la calidad del descanso, y sugiere que el dormitorio esté a una temperatura algo más fresca de lo habitual. Crear rutinas de relajación previas al sueño ayuda a preparar el cuerpo para el descanso de manera progresiva.

Preguntas frecuentes

¿El vino alarga la vida?

Algunos estudios asocian el consumo moderado de vino con mayor longevidad, pero el experto Marcos Vázquez matiza que ese efecto se debe al contexto social en que se consume, no al alcohol en sí. El beneficio vendría de los vínculos humanos que se generan alrededor de la copa, no de las propiedades de la bebida.

¿Cuánto vino es seguro beber según los expertos en salud?

La posición mayoritaria en la comunidad científica es que la cantidad de alcohol adecuada para la salud es ninguna. Sin embargo, el debate sobre el vino sigue abierto porque algunos estudios observacionales muestran efectos positivos en consumidores moderados, que los expertos atribuyen principalmente al componente social del consumo.

¿Qué es la pirámide de salud de Marcos Vázquez?

Marcos Vázquez describe una pirámide cuya base está formada por los pilares fundamentales de la salud: contacto social, alimentación saludable, actividad física, contacto con la naturaleza y descanso adecuado. En la cúspide sitúa las novedades como suplementos o terapias avanzadas, que considera complementarias pero no sustitutas de esa base.

¿Cómo mejorar el descanso según Marcos Vázquez?

Vázquez recomienda respetar el ritmo circadiano con exposición a luz natural durante el día, evitar pantallas antes de dormir para no inhibir la melatonina, cenar de forma ligera al menos dos o tres horas antes de acostarse, y mantener el dormitorio a una temperatura algo más fresca de lo habitual.

¿El alcohol es seguro en alguna cantidad, según la OMS?

No. La Organización Mundial de la Salud sostiene que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol para la salud, y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) lo clasifica como carcinógeno del grupo 1.

¿Sirven de algo el resveratrol y otros compuestos del vino?

El resveratrol, las catequinas y la quercetina están presentes en el vino, pero la evidencia disponible no respalda que las cantidades que aporta una copa expliquen un efecto protector real sobre la salud.

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