Las autoridades de Ruanda han clausurado más de 100 plantas de producción de alcohol tras una crisis sanitaria que se extendió durante siete meses y que ya suma más de 50 muertos y un centenar de personas con pérdida permanente de visión. El licor artesanal conocido como Ibyuma está en el centro de una emergencia de salud pública que sacude al país del África Oriental.

Kigali ha cerrado de forma abrupta más de 100 establecimientos productores de bebidas alcohólicas después de que los análisis de laboratorio confirmaran la presencia de metanol, fertilizantes, tabaco, chile, melaza, baterías de celular y ladrillos triturados en sus mezclas. El período más crítico de la crisis abarca de enero a julio de 2026.
La crisis sanitaria del Ibyuma en Ruanda
Los licores conocidos popularmente como Ibyuma son bebidas espirituosas de producción artesanal que se comercializan de forma masiva en comunidades de toda Ruanda. Según el Ministerio de Salud ruandés, más de 500 personas están actualmente bajo tratamiento médico como consecuencia del consumo de estos productos. De ese total, más de 50 han perdido la vida y al menos 100 han quedado ciegas de forma permanente.
El ministro de Salud, el doctor Sabin Nsanzimana, calificó la situación como algo que trasciende las malas prácticas comerciales para convertirse en una amenaza directa a la salud pública. Nsanzimana advirtió además que el país enfrenta un problema paralelo: cerca de 11.000 personas presentan cuadros de dependencia severa al alcohol, lo que agrava el impacto sanitario de la presencia de estos productos en el mercado.
El consumo excesivo de alcohol no seguro también está generando un aumento de enfermedades renales, hepáticas y otras patologías no transmisibles. Phil Collins casi murió por abuso de alcohol, un caso que ilustra los riesgos extremos que puede alcanzar el consumo descontrolado de bebidas alcohólicas.
Metanol, fertilizantes y ladrillos en la mezcla
Los análisis de laboratorio realizados por la Rwanda Food and Drugs Authority (Rwanda FDA) revelaron hallazgos alarmantes. Algunas de las bebidas analizadas contenían niveles de alcohol de hasta un 90 por ciento, muy por encima de cualquier estándar de producción legal. Junto al exceso de graduación, los inspectores encontraron metanol, una sustancia química industrial que en pequeñas cantidades puede provocar ceguera permanente o muerte.
Pero los ingredientes no autorizados no se limitaban al metanol. En varios establecimientos se detectó el uso de fertilizantes, tabaco, chile, melaza, baterías de celular y ladrillos triturados como componentes de las bebidas. El director de Investigación Criminal del RIB, Peter Karake, fue categórico al respecto: «El metanol es un producto químico industrial. Incluso una pequeña cantidad puede causar ceguera o muerte.»
El ministro Nsanzimana resumió la situación en una sola frase: «Esto no son bebidas alcohólicas; son veneno. Cualquiera que las consuma está poniendo su vida en riesgo grave.»
El cierre masivo de plantas productoras
La intervención fue ejecutada por la Rwanda FDA en colaboración con el Ministerio de Salud, el Rwanda Investigation Bureau (RIB), el Ministerio de Gobierno Local y otras agencias gubernamentales. Entre las empresas directamente señaladas se encuentran Ingufu Gin Limited, NBG Ltd, SKY Drop Industries, Africana Buffalo, NOPA Company, Roots Investment Group, Rugali Agro-processing Company y Zhonglu Industrial Liability Company Limited, todas con incumplimientos graves de las normas de seguridad y producción.
Adicionalmente, otras 101 plantas vieron sus instalaciones clausuradas, sus productos retirados de los puntos de venta y sus licencias de producción revocadas. Las autoridades otorgaron a los productores afectados tres días hábiles para retirar sus productos de los comercios y eliminar la publicidad vinculada a sus marcas. El debate sobre qué bebidas son seguras y cuáles no está presente también en contextos cotidianos, incluyendo los mitos sobre el consumo de cerveza que circulan en la comunidad hispanohablante.
Investigación penal y medidas de emergencia
El Rwanda Investigation Bureau ha abierto investigaciones penales contra las personas implicadas en la producción de alcohol no seguro. Las autoridades señalaron que algunos productores utilizaban metanol de forma consciente, a pesar de conocer sus efectos sobre la salud. Las investigaciones apuntan a una cadena de distribución deliberadamente diseñada para eludir los controles sanitarios.
Como medida de emergencia adicional, el Gobierno suspendió temporalmente las importaciones de etanol, un componente clave en la fabricación de gin y otros licores de alta graduación. La decisión se tomó ante la evidencia de que el etanol importado estaba siendo desviado para fabricar bebidas ilegales. Las autoridades locales recibieron instrucciones de reforzar la vigilancia en sus territorios y colaborar con las comunidades para identificar redes de producción y distribución clandestinas.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los Ibyuma y por qué son peligrosos?
Los Ibyuma son licores artesanales de producción local en Ruanda. Son peligrosos porque algunos lotes contienen metanol y otras sustancias tóxicas como fertilizantes, tabaco o chile que pueden provocar envenenamiento, ceguera permanente o la muerte.
¿Cuántas personas han muerto o quedado ciegas por estas bebidas?
Según el Ministerio de Salud de Ruanda, más de 50 personas han muerto y al menos 100 han perdido la vista de forma permanente. En total, más de 500 afectados están bajo tratamiento médico en un período que abarca de enero a julio de 2026.
¿Qué medidas tomaron las autoridades de Ruanda?
La Rwanda FDA, junto con el Ministerio de Salud, el RIB y otras agencias, clausuró más de 100 plantas de producción, revocó licencias y ordenó el retiro de productos del mercado. El Gobierno suspendió además temporalmente las importaciones de etanol y abrió investigaciones penales contra los responsables.
¿Puede ocurrir algo similar en otros países?
El alcohol adulterado con metanol es un problema global que afecta principalmente a mercados con escasa regulación sanitaria. Incidentes similares han ocurrido en Indonesia, India, México y varios países del África subsahariana. La clave preventiva está en la trazabilidad de las materias primas y la fiscalización activa de los puntos de venta.
Recomendamos
- Phil Collins y el abuso del alcohol
- Cerveza y lactancia: ocho mitos
- Levadura silvestre y genómica cervecera




