Presas de pollo doradas en sartén, cocinadas a fuego lento con cerveza y caldo de verduras, y terminadas con una reducción de mantequilla que convierte el líquido de cocción en una salsa cremosa y brillante. Una receta sencilla, en menos de 40 minutos, para darle otro uso a la cerveza en la cocina.

Ingredientes para 4 personas
- 4 presas de pollo (pernil o contramuslo con piel)
- 1 lata de cerveza (rubia o negra, a elección)
- 1 taza de caldo de verduras
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 ramas de tomillo fresco
- 1 cebolla picada finamente
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de perejil picado
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite vegetal
Preparación
Calienta un poco de aceite vegetal en un sartén a fuego medio y agrega el tomillo, el ajo y la cebolla. Sofríe removiendo constantemente hasta que la cebolla quede transparente.
Mientras tanto, sazona las presas de pollo con sal y pimienta sobre una bandeja. Colócalas en el sartén con la piel hacia abajo y deja que doren bien antes de girarlas para dorar el otro lado.
Vierte la cerveza y el caldo de verduras, tapa el sartén, baja el fuego y deja cocinar 20 minutos. Este es el mismo principio que ya usamos en la receta de pollo sentado a la cerveza al horno, aunque aquí la cocción es en sartén y a fuego más controlado, lo que da una textura distinta y una salsa mucho más concentrada.
Destapa, sube el fuego a alto y deja reducir el líquido a la mitad. Añade la mantequilla y remueve en movimientos circulares para que se emulsione con la reducción de cerveza, hasta lograr una salsa homogénea y brillante. Incorpora el perejil picado al final.
Sirve las presas bañadas en su propia salsa, acompañadas de papas asadas o fritas.
Por qué funciona la cerveza en esta salsa
El alcohol se evapora durante la cocción y deja los azúcares y el amargor del lúpulo concentrados en el fondo del sartén, la base perfecta para montar una salsa con mantequilla. Si quieres profundizar en la técnica y en los errores más comunes al cocinar con cerveza, un chef los repasa en detalle aquí. Una cerveza rubia da una salsa más ligera y afrutada, mientras que una negra aporta notas tostadas y de caramelo, más cercanas a una salsa tipo demi-glace.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué tipo de cerveza es mejor para esta receta?
Funciona tanto con cerveza rubia como con cerveza negra. La rubia da una salsa más ligera y afrutada; la negra aporta notas tostadas y de caramelo, con más cuerpo.
2. ¿Se puede hacer con pechuga en lugar de presas con piel?
Sí, aunque el resultado cambia: la piel es la que aporta la grasa que ayuda a dorar el pollo y a dar cuerpo a la salsa. Con pechuga conviene reducir el tiempo de cocción para que no quede seca.
3. ¿Cuánto alcohol queda en la salsa final?
Muy poco. La cocción prolongada y la reducción a fuego alto evaporan la mayor parte del alcohol, dejando principalmente el sabor y el aroma de la cerveza.
4. ¿Con qué se puede acompañar además de papas?
Arroz blanco, puré de papa o pan crujiente para aprovechar la salsa son buenas opciones, además de las papas asadas o fritas que sugiere la receta original.
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