Nathan Keffer y Ryan Hood llegaron a Ecuador en 2012 con planes de quedarse seis meses. Trece años después dirigen el holding Hop Rey, con cinco locales, dos plantas de producción en Puembo y una marca de cerveza distribuida en todos los supermercados de Corporación Favorita.

De Oregón a Quito con 13.000 dólares
Los dos fundadores se conocieron en la Universidad de Oregón. Keffer estudiaba Política y Ciencias Ambientales; Hood era aspirante a jugador profesional de béisbol con planes de entrar a Medicina. Lo que los unía era la ambición por descubrir el mundo, y Ecuador fue el destino que los reunió cuando un conocido los invitó a ayudar a montar una hostería en el Centro Histórico de Quito. El plan original incluía cuatro negocios: una hostería, una empresa de turismo, una perfumería y una cervecería. Solo dos se materializaron.
Keffer llegó con intención de quedarse seis meses. Hood soñaba con recorrer Sudamérica. Ambos terminaron instalándose en La Tola, en un cuarto de 90 dólares mensuales en un edificio que compartía espacio con una carnicería. Fue desde ahí donde diseñaron su plan: abrir la primera cervecería artesanal especializada en estilos americanos en una ciudad donde, en 2013, la oferta cervecera se limitaba a la industria local. Con los últimos ahorros de los dos socios y un préstamo de 5.000 dólares que les envió el padre de Hood, juntaron 13.000 dólares para comprar los equipos y abrir Bandido Brewing en el Centro Histórico.
Ninguno de los dos sabía hacer cerveza. Fueron autodidactas: investigaron, experimentaron y durante los primeros meses invitaban a amigos a probar sus recetas a cambio de donaciones voluntarias de entre uno y cinco dólares. La división de funciones fue elemental: Keffer elaboraba en las mañanas y Hood atendía el bar en las noches. El modelo funcionó en un nicho muy específico. Los extranjeros que pasaban por los hostales del centro, provenientes de Inglaterra, Alemania, Australia y Estados Unidos, buscaban algo que la cerveza industrial local no ofrecía. Las IPA y las Stout del estilo americano llenaron ese hueco. Historias similares de emprendedores que lo dejaron todo por abrir una cervecería se repiten en toda la región, aunque pocas tienen el desenlace corporativo que tuvo la de Keffer y Hood.
El vacío legal que obligó a crear un gremio
El primer gran obstáculo no fue la elaboración sino la burocracia. Al momento de abrir Bandido Brewing, Ecuador no tenía un código de fracción arancelaria específico para la cerveza artesanal. Los lúpulos y la cebada que importaban desde Estados Unidos tributaban al 200% de su valor real porque la normativa vigente solo reconocía la cerveza industrial. Para agravar la situación, la cerveza artesanal estaba clasificada como bebida de maduración, en la misma categoría que el whisky, lo que implicaba una carga fiscal mayor y un marco regulatorio diseñado para otro tipo de producto.
La respuesta de Keffer y Hood fue organizarse. Junto a otros productores artesanales fundaron la Asociación de Cerveceros Artesanales del Ecuador (Asocerv) y trabajaron directamente con el gobierno para reformar la normativa. El resultado fue doble: la cerveza artesanal obtuvo su propia categoría arancelaria y pasó de bebida de maduración a bebida de moderación, lo que también legalizó la producción de cervezas con más de cinco grados de alcohol. El cambio regulatorio que impulsaron en Ecuador forma parte de un patrón más amplio en América Latina, donde los cerveceros artesanales han tenido que organizarse gremialmente para forzar adaptaciones legales, como ocurrió recientemente con el sector artesanal colombiano en su proceso de aceleración empresarial.
Dos plantas en Puembo y una marca nacional
La producción comenzó en la cocina del bar. Hoy, el grupo opera dos plantas industriales en Puembo que elaboran aproximadamente 180.000 litros anuales, equivalentes a 15 lotes de 1.000 litros mensuales. La cartera incluye 21 variedades de cerveza y una línea de productos complementarios que abarca kombucha y limonadas artesanales. La facturación anual del grupo alcanza 1,8 millones de dólares.
El salto definitivo llegó en 2025, cuando Bandido Brewing adquirió la mayoría de las acciones de Paramo Brauhaus, una cervecería de origen alemán. La fusión dio lugar al pub Bandidos del Páramo y al holding Hop Rey, que agrupa ahora cinco empresas. De esa operación nació también Mut Lager, la marca que les ha permitido entrar al mercado de consumo masivo. Mut Lager se distribuye a escala nacional en todos los supermercados de Corporación Favorita, la mayor cadena minorista del país, lo que posiciona al grupo en un segmento que los pubs y restaurantes no podían alcanzar por sí solos. El modelo actual combina el canal de hostelería, con tres locales en Quito, uno en Manta y una franquicia en Ibarra, con la distribución retail en cadenas nacionales.
La pandemia que casi los hunde
El confinamiento de 2020 golpeó a Hop Rey en el peor momento posible. El local del Centro Histórico, que facturaba 50.000 dólares mensuales, vio caer sus ingresos a 5.000. A diferencia de otros países de la región, el gobierno ecuatoriano no ofreció alivio financiero ni líneas de crédito de emergencia para el sector gastronómico. Tampoco hubo una apertura rápida: el confinamiento fue estricto, con toques de queda y prohibición de venta de alcohol, lo que dejó a los locales sin posibilidad de operar ni distribuir.
Keffer y Hood respondieron con los mismos recursos con los que habían arrancado en 2013: sus ahorros personales. Durante cuatro meses pagaron salarios priorizando a los trabajadores con hijos o mayor carga familiar. Cuando los fondos se agotaron, sustituyeron los sueldos por canastas de alimentos. El delivery fue la única salida habilitada por las autoridades, pero el modelo de negocio del grupo, donde el 60% de los ingresos proviene del consumo en el local, no era compatible con ese formato. La empresa estuvo al borde del cierre. Que no sucediera se debe, según los propios fundadores, a la capacidad de sostener al equipo humano durante la crisis y retomarlo completo cuando se levantaron las restricciones.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes son los fundadores de Bandido Brewing en Ecuador?
Bandido Brewing fue fundada en 2013 por los estadounidenses Nathan Keffer y Ryan Hood, ambos egresados de Oregón. Llegaron a Ecuador en 2012 y decidieron quedarse para abrir la primera cervecería artesanal especializada en IPA y Stout del país.
¿Qué es el holding Hop Rey y qué empresas incluye?
Hop Rey es el holding que agrupa las cinco empresas del grupo en Ecuador. Incluye Bandido Brewing, Paramo Brauhaus (adquirida en 2025) y la marca Mut Lager con distribución nacional. El grupo factura 1,8 millones de dólares anuales y produce 180.000 litros de cerveza al año en dos plantas en Puembo.
¿Dónde están los locales de Bandido Brewing y Bandidos del Páramo?
El holding opera cinco establecimientos: tres pubs en Quito, uno en Manta y una franquicia en Ibarra. Los locales ofrecen 21 variedades de cerveza artesanal y carta de estilo americano.
¿Qué es Mut Lager y dónde se puede comprar en Ecuador?
Mut Lager es la marca de cerveza artesanal del grupo Hop Rey con distribución nacional. Se vende en todos los supermercados de Corporación Favorita, la mayor cadena minorista de Ecuador.
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