El nefrólogo Borja Quiroga advierte que la cerveza y el alcohol contribuyen a la formación de cálculos de ácido úrico en el riñón. Sin embargo, no todas las piedras renales se tratan igual: para las más comunes, las de oxalato cálcico, el mayor error dietético es precisamente reducir el calcio.

Dos tipos de piedras, dos estrategias distintas
Las piedras en el riñón no son todas iguales, y ese detalle determina completamente qué alimentos hay que evitar. Según Quiroga, los dos tipos principales son los cálculos de ácido úrico y los de oxalato cálcico, y cada uno requiere un enfoque dietético diferente. El primer paso siempre es el diagnóstico: analizando la piedra tras su expulsión o mediante una analítica de orina de 24 horas que mida los niveles de ácido úrico y calcio en el organismo.
La cerveza y los mariscos bajo la lupa
Para los cálculos de ácido úrico el consejo médico es directo. Quiroga señala que hay que intentar reducir el consumo de bebidas alcohólicas, la cerveza y los mariscos, todos ellos ricos en purinas, un compuesto que el cuerpo transforma en ácido úrico. Cuanto mayor es la concentración de ácido úrico en la orina, mayor es el riesgo de que cristalice y forme piedras. Los medicamentos pueden complementar la dieta, pero siempre bajo prescripción médica. La investigación sobre el alcohol y el cerebro lleva tiempo evidenciando que sus efectos van mucho más allá del plano neurológico.
El error más frecuente con los cálculos de calcio
Las piedras de oxalato cálcico son las más comunes y también las que generan más confusión dietética. La creencia generalizada es que hay que eliminar el calcio de la dieta, pero Quiroga advierte que esa estrategia es contraproducente. Las piedras de calcio están formadas de oxalato cálcico, y tanto el oxalato como el calcio se absorben en el intestino a través del mismo transportador. Al reducir drásticamente el calcio, el intestino tiende a reabsorber más oxalato, lo que aumenta la probabilidad de formar cálculos.
El especialista recomienda mantener un consumo normal de calcio y reducir en cambio los alimentos ricos en oxalato: espinacas, acelgas, puerros, kiwi, grosellas, albaricoques, salvado y pan integral. No se trata de eliminarlos, sino de moderarlos en personas con antecedentes de este tipo de piedras. Para quienes quieren mantener el ritual social sin el riesgo del alcohol, la cerveza sin alcohol elimina el factor de riesgo asociado a las purinas del etanol.
Preguntas frecuentes
¿La cerveza puede causar piedras en el riñón?
Sí, pero solo un tipo específico. La cerveza y el alcohol en general favorecen la formación de cálculos de ácido úrico al elevar su concentración en el organismo. Para los cálculos de oxalato cálcico, que son los más comunes, el alcohol no es el factor determinante: lo relevante son los alimentos ricos en oxalato.
¿Qué alimentos hay que evitar si tienes cálculos de ácido úrico?
Según el nefrólogo Borja Quiroga, hay que reducir el consumo de bebidas alcohólicas como la cerveza, los mariscos y otros alimentos ricos en purinas. El médico puede prescribir además medicamentos que ayudan a bajar los niveles de ácido úrico en sangre como tratamiento complementario.
¿Por qué no hay que reducir el calcio si tienes cálculos de calcio?
Las piedras de oxalato cálcico se forman porque el oxalato y el calcio comparten el mismo transportador intestinal. Si se reduce el calcio, el intestino absorbe más oxalato y aumenta el riesgo de cálculos. La estrategia correcta es reducir los alimentos ricos en oxalato, como espinacas o kiwi, y mantener un consumo normal de calcio.
¿Cómo se diagnostica el tipo de piedra renal que tienes?
Existen dos métodos principales: analizar la piedra una vez expulsada, o realizar una analítica de orina de 24 horas que mide los niveles de ácido úrico y calcio. Conocer el tipo de cálculo es imprescindible para adaptar la dieta de forma correcta y evitar que los cambios sean contraproducentes.




