El hallazgo de los papeles conservados en los restos del Endurance, que permitieron identificar a tripulantes desaparecidos durante más de un siglo, devuelve al presente una de las expediciones más vinculadas a la historia del alcohol y la cultura de las bebidas.

La expedición Imperial Transantártica de Ernest Shackleton (1914-1917) ha vuelto a las portadas gracias a los avances en arqueología submarina. El historiador Pedro Pérez, experto en enigmas arqueológicos, explicó cómo los documentos recuperados del naufragio —conservados por las temperaturas extremas— permitieron finalmente poner nombre a tripulantes que figuraban como desaparecidos desde hacía más de un siglo.
El frío que conserva todo: papeles, cuero y alcohol
La Antártida ha demostrado ser uno de los archivos naturales más eficaces del planeta. Las temperaturas por debajo de los veinte grados bajo cero preservan materiales orgánicos durante décadas —y a veces siglos— con una fidelidad imposible en otros entornos. Eso explica que los papeles del Endurance permanecieran legibles más de cien años después del naufragio.
Este mismo principio llevó a uno de los hallazgos más famosos de la historia de las bebidas: en 2010, una expedición localizó bajo la cabaña de Shackleton en cabo Royds —construida durante su expedición Nimrod de 1907— once cajas de whisky de malta y tres cajas de brandy perfectamente conservadas bajo el permafrost. Las temperaturas constantes habían mantenido intacto el líquido durante ciento tres años.
El hallazgo de los papeles del Endurance y el del whisky de Shackleton comparten la misma causa: la Antártida no destruye lo que guarda bajo cero.
El whisky que durmió cien años
Las cajas recuperadas en 2010 contenían Mackinlay’s Rare Old Highland Malt Whisky, una expresión que la destilería de origen ya no producía. Los analistas de Whyte & Mackay obtuvieron permiso para extraer pequeñas muestras y reconstruir el perfil de sabor mediante cromatografía de gases.
El resultado fue la reedición bajo la etiqueta «Shackleton», lanzada comercialmente en 2011. Los análisis confirmaron notas de fruta seca, cereales tostados y un perfil de ahumado moderado muy distinto al estilo turba dominante de la época. Una ventana a cómo sabía el whisky escocés a principios del siglo XX.
Cerveza y víveres en el polo
Las expediciones polares de la era heroica cargaban alcohol como parte de sus provisiones de supervivencia. La cerveza, el vino y los licores cumplían tres funciones concretas: aporte calórico en condiciones de frío extremo, desinfección del agua cuando la potabilización era imposible y mantenimiento de la moral durante meses de oscuridad total.
El Endurance partió de Plymouth en agosto de 1914 con provisiones calculadas para dos años. Entre ellas figuraban barriles de cerveza, cajas de vino y las botellas de whisky que acompañarían los momentos más duros. Cuando el barco quedó atrapado en el hielo del mar de Weddell, la prioridad fue salvar los botes, los perros y los víveres; entre estos últimos, el alcohol.
El legado en la cerveza artesanal
El universo de la cerveza artesanal no ha ignorado este capítulo de la historia. Varias microcervecerías han producido ediciones inspiradas en la expedición de Shackleton o en el entorno polar, utilizando levaduras criogénicas, lúpulos de regiones frías o estilos oscuros —porter y stout— que evocan el frío y la resistencia de la expedición.
La marca Shackleton ha participado en festivales de maridajes artesanales para conectar la historia de la expedición con la cultura de las bebidas contemporánea. El círculo entre arqueología, conservación y cultura de las bebidas se cierra exactamente donde Shackleton lo dejó abierto: en el hielo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se encontró el naufragio del Endurance?
El pecio del Endurance fue localizado oficialmente en marzo de 2022 por la expedición Falklands Maritime Heritage Trust, a 3.008 metros de profundidad en el mar de Weddell, Antártida. Se encontraba a menos de nueve kilómetros de la posición que el navegante Frank Worsley registró cuando el barco se hundió el 21 de noviembre de 1915.
¿Qué alcohol llevaba la expedición de Shackleton?
La expedición Imperial Transantártica del Endurance (1914) cargaba cerveza, vino, whisky y brandy como parte de sus provisiones. En su expedición anterior, la Nimrod de 1907, Shackleton llevó el Mackinlay’s Rare Old Highland Malt, once cajas del cual fueron descubiertas congeladas bajo su cabaña en cabo Royds en 2010.
¿Qué es el whisky Mackinlay’s de Shackleton?
Es la reedición del Mackinlay’s Rare Old Highland Malt Whisky que Shackleton llevó a la Antártida en 1907. En 2010, cajas intactas fueron encontradas bajo el permafrost. Whyte & Mackay analizó muestras y recreó la expresión original, lanzada en 2011 como «Shackleton Blended Malt Scotch Whisky».
¿Por qué el frío antártico conserva materiales durante siglos?
Las temperaturas constantes por debajo de los veinte grados bajo cero impiden el crecimiento de microorganismos responsables de la descomposición. El permafrost actúa como una cámara de congelación natural que detiene el deterioro de materiales orgánicos: papel, cuero, madera y líquidos como el alcohol pueden conservarse intactos durante décadas o siglos.
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