En Cejkovice, en el sur de Moravia, una bodega documentada desde el siglo XIII conserva casi 650 metros de galerías excavadas por los templarios, restauradas en 2026 como espacio de cata activo.

Casi nueve siglos de vino bajo tierra
La presencia templaria en la región de Cejkovice, en el sur de Moravia, está documentada desde la década de 1230, cuando la orden se instaló en la zona y comenzó a excavar las galerías subterráneas que hoy siguen en pie. De los aproximadamente 650 metros de pasadizos que se cree que sobreviven bajo la localidad checa, unos 400 metros son actualmente accesibles al público.
La combinación de una bodega tan antigua con producción de vino activa es poco frecuente incluso entre las referencias históricas del sector, un terreno donde la comparación obligada es la bodega más antigua del mundo, escondida en una cueva de Armenia donde Noé habría plantado la primera vid.
Una restauración firmada por Petr Novague
La última renovación del espacio se completó en 2026 bajo la dirección del diseñador checo Petr Novague, por encargo de la cooperativa vitivinícola Templarske Sklepy Cejkovice. El proyecto combinó mesas de roble macizo, elementos de acero, estanterías de vino en acero negro y pisos de terracota, respetando la arquitectura original de bóvedas góticas que después atravesó también una etapa jesuita antes de convertirse en bodega moderna.
El punto focal del recorrido es un monolito de arenisca fracturada tallado con la forma de una cruz templaria, un símbolo que la cooperativa retomó además en el diseño de una nueva botella de vino inspirada en esa misma silueta.
Una cooperativa de 340 viticultores
La cooperativa Templarske Sklepy Cejkovice se fundó en 1936 y fue reestablecida tras los cambios políticos de finales del siglo XX. Actualmente reúne a cerca de 340 viticultores asociados y sigue procesando la uva de los viñedos que rodean la localidad, combinando la función de bodega productiva con la de un sitio patrimonial abierto a los visitantes.
Se trata de beber dentro de un espacio que ha sostenido la cultura del vino durante casi nueve siglos.
La lógica de convertir un patrimonio histórico en una experiencia enoturística activa también atraviesa otras tradiciones religiosas ligadas a bebidas fermentadas, como ocurre con la cerveza trapense, un negocio monástico bastante más moderno de lo que suele asumirse.
Un destino que combina arquitectura y ritual
El recorrido por la bodega atraviesa capas de arquitectura gótica, jesuita y moderna dentro de un mismo espacio, y funciona como destino de cata en funcionamiento más que como museo estático. República Checa, país mejor conocido por su tradición cervecera, suma con este sitio otro argumento para el turismo ligado al mundo de las bebidas fermentadas, en la misma línea que ya exploran los spas de cerveza checos que crecen dentro del turismo de bienestar.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está la bodega templaria de 900 años?
Se encuentra en Cejkovice, en el sur de Moravia, República Checa, en una región donde la presencia de la orden templaria está documentada desde la década de 1230.
¿Cuánto mide la bodega y cuánto se puede visitar?
Se cree que sobreviven cerca de 650 metros de galerías excavadas por los templarios, de los cuales aproximadamente 400 metros son accesibles actualmente para los visitantes.
¿Quién restauró la bodega en 2026?
La restauración estuvo a cargo del diseñador checo Petr Novague, por encargo de la cooperativa vitivinícola Templarske Sklepy Cejkovice.
¿Sigue produciendo vino la cooperativa que administra la bodega?
Sí, Templarske Sklepy Cejkovice reúne a cerca de 340 viticultores asociados y continúa procesando uva de los viñedos de la zona, combinando producción activa con visitas turísticas.
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