Bryan Johnson dice que la cerveza le enferma: lo que el biohacker más famoso del mundo considera un premio

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Bryan Johnson, el biohacker que ha convertido la longevidad en su profesión, afirma que la cerveza y la pizza le enferman. Su definición de premio no tiene nada que ver con la comida ni con el alcohol.

Bryan Johnson, biohacker y emprendedor tecnológico conocido por su protocolo de longevidad

El hombre que quiere vivir para siempre y rechaza la cerveza

Bryan Johnson es el emprendedor tecnológico de 48 años que se ha hecho célebre por gastar millones de dólares en intentar detener su propio envejecimiento. Sus protocolos incluyen desde transfusiones de plasma hasta análisis de sangre diarios, y su dieta está calculada al milímetro: 2.250 calorías al día, ingeridas todas entre las 6 y las 11 de la mañana, con la última comida al menos cuatro horas antes de acostarse a las 8:30 pm. En ese esquema no hay sitio para la cerveza ni para la pizza, y Johnson no lo lamenta en absoluto.

«La gente no puede comprender que yo no quiera comerme un donut, una pizza, o tomar una cerveza», declaró Johnson a The Guardian. «Esas cosas simplemente me ponen enfermo. No puedo ni imaginármelo. Me arruinan el sueño.» La afirmación sitúa a Johnson en las antípodas de el debate sobre alcohol, salud y longevidad que ya protagoniza el vino, donde algunos expertos defienden que el consumo moderado puede tener efectos positivos en la socialización y el bienestar.

Su definición de premio: energía y claridad mental

Lo que sorprende del planteamiento de Johnson no es solo que evite la cerveza, sino la razón que da para hacerlo. No se trata de una renuncia estoica sino de una sustitución: para él, el placer de sentirse con energía, la mente despejada y el estado de ánimo estable supera con creces cualquier recompensa gastronómica. «Un premio es una recompensa, ¿verdad? Y mi recompensa es sentirme increíble», explicó. «Cuando tengo energía, la cabeza clara y el ánimo estable, esa es una forma extraordinaria de navegar por la vida.»

La postura choca directamente con la psicología detrás de por qué disfrutamos tanto la cerveza, que lleva décadas integrada en rituales sociales de todo el mundo. Para la mayoría de las personas, el placer de una cerveza no es solo bioquímico sino contextual: una terraza, una reunión con amigos, el final de una jornada larga. Johnson lo considera irrelevante. En sus propias palabras, «la mayor alegría de mi día es no sentirme deprimido». Y eso, según él, lo consigue sin necesidad de un vaso de nada.

¿Tiene razón sobre el alcohol y el sueño?

El argumento de que la cerveza «arruina el sueño» no es una exageración. La evidencia científica apunta consistentemente a que el alcohol, incluso en cantidades moderadas, fragmenta las fases de sueño profundo y REM, lo que reduce la calidad del descanso aunque la persona se quede dormida con más facilidad. Johnson, cuyo protocolo de longevidad gira en gran parte en torno a optimizar el sueño, tiene una sensibilidad particular a este efecto.

La rejuvenación es mi deporte: lo practico como un atleta. Es una disciplina y una profesión para mí.

Bryan Johnson

Que Johnson lleve su postura al extremo no invalida el punto central: el alcohol tiene un coste fisiológico real, y ese coste varía mucho de una persona a otra. Lo que resulta peculiar no es que alguien decida no beber cerveza, sino que lo enmarque en una filosofía tan totalizadora. Hace pocas semanas, el propio Johnson admitió públicamente que quizás ha llevado su obsesión por la longevidad demasiado lejos, tras recibir el diagnóstico de una enfermedad autoinmune incurable. Esa autocrítica, sin embargo, no ha cambiado sus hábitos de mesa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Bryan Johnson no bebe cerveza?

Johnson afirma que la cerveza y otros alimentos como la pizza le provocan malestar físico y le arruinan el sueño. Su protocolo de longevidad da máxima prioridad a la calidad del descanso nocturno, y el alcohol interfiere directamente con las fases de sueño profundo y REM.

¿Qué come y bebe Bryan Johnson en su lugar?

Su dieta incluye zumo verde con creatina y péptidos de colágeno, varios kilos de verduras al día, proteína procedente de legumbres como lentejas y garbanzos, y su conocido «nutty pudding» como último plato del día. Ingiere todas sus calorías entre las 6 y las 11 de la mañana.

¿Qué considera Bryan Johnson un premio o placer?

Para Johnson, el premio es sentirse con energía, la mente despejada y el estado de ánimo estable. Considera que esa sensación supera cualquier recompensa gastronómica y la define como «una forma extraordinaria de navegar por la vida».

¿Tiene base científica que la cerveza arruine el sueño?

Sí. La evidencia científica muestra que el alcohol fragmenta las fases de sueño profundo y REM incluso en consumos moderados. La persona puede dormirse con más facilidad, pero la calidad del descanso se reduce, lo que afecta a la recuperación física y cognitiva.

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