Mario Villar dejó la corresponsalía en Nueva York para volver a Gijón y fundar Cervezas Limbo junto a su hermano Pablo y su mujer Emma Hovel. Un año después de abrir el local, y con los primeros lotes circulando desde diciembre, explica el modelo que eligieron: pequeño, sostenible y sin prisas por llegar al supermercado.

De corresponsal en Nueva York a cervecero frente al Cantábrico
Mario Villar ejercía como corresponsal de prensa en Nueva York cuando, junto a su hermano Pablo y su mujer Emma Hovel, decidió volver a Gijón para emprender sin manual previo. Ninguno de los tres tenía experiencia profesional en hostelería ni en elaboración de cerveza, aunque los hermanos Villar llevaban años haciéndola en casa. El resultado es Limbo, una microcervecería instalada frente a la playa de San Lorenzo que lleva un año abierta y produce desde diciembre.
«Queremos ir creciendo poco a poco y hacer un negocio sostenible a medio y largo plazo. No soñamos con tener la cerveza en los supermercados, sino con seguir ofreciendo un producto con el que estamos muy contentos.»
Mario Villar, cofundador de Cervezas Limbo
Este planteamiento encaja con lo que el sector craft viene señalando desde hace tiempo: la creciente preferencia de pequeños proyectos por la relación directa con el consumidor antes que por la distribución masiva.
Lotes de 300 litros y equipo de segunda mano
La fábrica de Limbo trabaja con lotes de 300 litros. La escala pequeña no es una limitación, sino una decisión estratégica: permite vender casi toda la producción dentro del propio local, lo que garantiza rotación alta y frescura constante en el vaso. Para mantener la inversión bajo control, optaron por equipos adquiridos de segunda mano.
«En el mundo de la cerveza artesana siempre suele haber bastante material disponible porque siempre hay bastante rotación de negocios que, o bien lamentablemente cierran, o crecen muy rápido.»
Mario Villar
El modelo de microcervecería de proximidad que describe Limbo sigue el patrón consolidado en Europa donde el contacto directo con el cliente sustituye a la cadena de distribución.
Cervezas bebibles, no espectaculares
El perfil de producto que persigue Limbo se aleja de los extremos del craft: alta graduación, ingredientes llamativos, amargor agresivo. Villar apunta a cervezas de baja graduación, agradables al paladar desde el primer vaso, aunque con suficiente interés como para invitar a repetir y a explorar.
«Sobre todo que sean cervezas fáciles de beber, aunque interesantes, con graduaciones alcohólicas más bajas, agradables al paladar. No esas cervezas más espectaculares, con más alcohol, más sabor, más añadidos.»
Mario Villar
El paladar de la sidra como ventaja del mercado asturiano
Asturias tiene una cultura sidrera profunda, con consumidores habituados a la acidez, las fermentaciones naturales sin control estricto de temperatura y los perfiles organolépticos alejados del estándar industrial. Villar identifica esa herencia como una ventaja concreta para la cerveza artesanal en la región.
«El paladar asturiano de la sidra, con esa acidez y esas fermentaciones naturales, nada controladas, conecta muy bien con ciertos tipos de cervezas, alejadas a lo que estamos acostumbrados a nivel industrial, y hace que se entiendan bastante mejor.»
Mario Villar
En Gijón conviven dos tipos de cliente, según el propio Villar: el aficionado experto que llega buscando referencias concretas, y quien simplemente quiere algo ligero y diferente. Limbo aspira a satisfacer a ambos sin renunciar a ninguno.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Cervezas Limbo?
Cervezas Limbo es una microcervecería fundada en Gijón, Asturias, por Mario Villar junto a su hermano Pablo y su mujer Emma Hovel. Está ubicada frente a la playa de San Lorenzo y elabora cervezas artesanales en lotes de 300 litros orientadas principalmente al consumo en el propio local.
¿Quién es Mario Villar?
Mario Villar es cofundador de Cervezas Limbo. Antes de abrir la cervecería trabajó como corresponsal de prensa en Nueva York. Junto a su hermano Pablo llevaba años elaborando cerveza en casa antes de dar el salto profesional.
¿Por qué el paladar de la sidra ayuda a entender la cerveza artesanal?
El consumidor asturiano está familiarizado con la acidez y las fermentaciones naturales propias de la sidra. Esa experiencia reduce la barrera de entrada hacia cervezas artesanales que también presentan perfiles más complejos que la cerveza industrial.
¿Qué tipo de cervezas elabora Cervezas Limbo?
Limbo apuesta por cervezas de baja graduación alcohólica, fáciles de beber e interesantes al paladar, sin los extremos del craft más radical. El objetivo es la accesibilidad sin perder personalidad.
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