Xylem y la Universidad Técnica de Múnich han transformado aguas residuales tratadas en cerveza bebible. El proyecto ReUSE BREW demuestra que el agua reciclada puede cumplir los estándares más exigentes de la industria cervecera, abriendo una vía concreta para afrontar la creciente escasez global de agua dulce.

Por qué la reutilización del agua es urgente ahora
El planeta enfrenta una presión sin precedentes sobre sus recursos de agua dulce. Los fenómenos climáticos extremos, el crecimiento demográfico y la urbanización acelerada han llevado a que, para 2030, la demanda global de agua supere la oferta disponible en un 40 %. Una de cada cuatro ciudades ya sufre incertidumbre en el abastecimiento, incluso en países con recursos hídricos abundantes como Alemania, que también ha experimentado cuellos de botella en los últimos años.
La reutilización de aguas residuales tratadas emerge como una de las respuestas más prometedoras. Se generan de forma continua, con independencia de sequías o períodos de escasas lluvias, y su tratamiento suele ser más sostenible y económico que el transporte de agua desde embalses lejanos. Singapur ya cubre alrededor del 40 % de su demanda nacional de agua con aguas residuales tratadas, y la tendencia va en aumento. Sin embargo, a escala global solo se reutiliza en torno al 11 % de las aguas residuales, un potencial enorme que proyectos como ReUSE BREW aspiran a desbloquear.
Para 2030, la demanda global de agua superará la oferta disponible en un 40 %. La reutilización de aguas residuales tratadas es una de las respuestas más viables y sostenibles disponibles hoy.
El proyecto ReUSE BREW: de la depuradora a la jarra de cerveza
ReUSE BREW surgió de la colaboración entre Xylem, proveedor global de soluciones para el agua, y la Universidad Técnica de Múnich. Su misión es tanto práctica como simbólica: demostrar que las aguas residuales pueden tratarse hasta alcanzar la calidad necesaria para elaborar cerveza, un ámbito donde los consumidores exigen la máxima pureza y el mejor sabor.
Para esta edición, Xylem trabaja junto a la planta depuradora municipal de Schweinfurt, en Baviera, en el marco del proyecto Nutzwasser. Los investigadores estudian cómo aplicar procesos avanzados de reutilización del agua a diferentes escalas y en condiciones reales, desde el riego agrícola hasta el abastecimiento urbano. En este sentido, la innovación en manufactura cervecera se convierte en un banco de pruebas ideal para tecnologías que aspiran a transformar la gestión hídrica global.
Un proceso de cinco fases para convertir el residuo en recurso
El proceso de tratamiento combina cinco etapas secuenciales que elevan gradualmente la pureza del agua hasta superar los estándares de agua potable. La planta de Schweinfurt aplica primero un tratamiento convencional con eliminación mecánica y biológica de nutrientes. A continuación, el sistema de ozono WEDECO GSO de Xylem inactiva más del 99 % de bacterias y virus, y elimina más del 80 % de las sustancias indicadoras definidas en la directiva europea sobre aguas residuales urbanas.
Las fases siguientes incluyen filtración con carbón activado biológico, nanofiltración mediante membranas de alta presión y, finalmente, oxidación avanzada mediante el sistema MiPro de Xylem. Este último proceso combina peróxido de hidrógeno y radiación ultravioleta para generar radicales hidroxilo altamente reactivos, consiguiendo eliminar el 90 % de los contaminantes residuales y desactivar el 99,9999 % de los patógenos. Es la misma premisa que defienden los grandes grupos cerveceros cuando afirman que la calidad de la cerveza empieza en los ingredientes base, y el agua es el que tiene mayor peso en cada lote.
El proceso de oxidación avanzada MiPro desactiva el 99,9999 % de los patógenos presentes en el agua y elimina el 90 % de los contaminantes residuales en la etapa final del tratamiento.
Los resultados: 6.000 litros de residuo, 1.800 de cerveza
En el transcurso del proyecto, se tratan 6.000 litros de aguas residuales para obtener 4.000 litros de agua de alta pureza, que sirven para producir entre 1.500 y 1.800 litros de cerveza Helles, la variante rubia típica de Baviera, elaborada en la planta experimental de la Universidad Técnica de Múnich. Los análisis confirman que el agua obtenida cumple o supera los requisitos de calidad para el consumo humano en todas las etapas del proceso.
ReUSE BREW no pretende únicamente elaborar una bebida extraordinaria. Su objetivo es demostrar que las tecnologías probadas en este contexto son transferibles al riego agrícola, al uso industrial y al tratamiento de agua potable, aliviando la presión sobre acuíferos y embalses. En un mundo donde el estrés hídrico ya es una realidad cotidiana para cientos de millones de personas, proyectos así apuntan a la dirección en la que deben moverse las políticas hídricas de las próximas décadas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el proyecto ReUSE BREW?
ReUSE BREW es una iniciativa conjunta de Xylem y la Universidad Técnica de Múnich que trata aguas residuales municipales mediante un proceso de cinco fases hasta convertirlas en agua apta para elaborar cerveza. Su propósito es demostrar la viabilidad y seguridad de las tecnologías avanzadas de reutilización del agua en aplicaciones que exigen la máxima calidad.
¿Cómo se trata el agua residual para elaborar cerveza en este proyecto?
El proceso combina tratamiento convencional en la planta de Schweinfurt, ozonización con el sistema WEDECO GSO, filtración con carbón activado biológico, nanofiltración con membranas de alta presión y oxidación avanzada mediante radiación UV y peróxido de hidrógeno. Cada etapa elimina una categoría diferente de contaminantes hasta alcanzar y superar la calidad de agua potable.
¿Es seguro beber una cerveza elaborada con agua reciclada?
Sí. El agua utilizada en ReUSE BREW cumple o supera los estándares de calidad de agua potable requeridos para la elaboración de cerveza. El proceso de oxidación avanzada desactiva el 99,9999 % de los patógenos presentes, un nivel de seguridad superior al de muchas fuentes convencionales de agua potable.
¿Qué tipo de cerveza se elabora en el proyecto ReUSE BREW?
Se elabora una Helles, la variante de cerveza rubia típica de Baviera. La elección no es casual: la Helles es conocida por su perfil de sabor limpio y delicado, donde la pureza del agua tiene un impacto directo y perceptible en el resultado final.
Recomendamos
- Detrás de cada cerveza: la innovación que transforma la manufactura cervecera en México
- El CEO de Molson Coors: «La gran cerveza empieza en el campo de cebada, no en la cervecería»
- Asahi Australia apuesta por la cerveza mid-strength: el segmento ya controla el 33% del mercado




